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Intimidad en la Red | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-13 18:18:16

Intimidad en la Red

Tal vez no muchos de sus amigos, compa√Īeros de oficina o familiares, est√©n dispuestos a admitir su inter√©s en temas como el sexo en Internet.
Intimidad en la Red

Con todo, es muy posible que, conforme la tecnología siga avanzando y permitiendo un encuentro más real entre las personas, el Sexo Online se convierta en una práctica cada vez más agradable y frecuente.

Letras calientes

Se diría que el Sexo por Internet nació con la Red misma.

Cuando no exist√≠an las c√°maras Web, las aplicaciones de Flash o Java, las p√°ginas din√°micas, o las p√°ginas de ¬ĎChat¬í, la gente utilizaba clientes de chateo como IRC para encontrarse e interactuar por medio de texto.

Para quienes no lo conocieron, el IRC (Internet Relay Chat) es un protocolo que mezcla la idea de la mensajer√≠a instant√°nea actual, completamente privada y personal, con las salas de Chat p√ļblicas.

En él las personas tienen una identidad fija y se encuentran en diferentes canales (abiertos o que requieren permiso para entrar a ellos), pero también pueden enviar mensajes privados a otros.

As√≠, confiando √ļnicamente en el poder de las letras, se dieron las primeras formas de ¬ĎCybersexo¬í.

Un encuentro m√°s real

En los a√Īos posteriores a la √©poca de la comunicaci√≥n por IRC, la gente ha utilizado muchos otros recursos para encontrarse en la Red, e incluso fuera de ella, gracias a la ayuda de sitios de Internet que ofrecen el servicio de ¬Ďb√ļsqueda de parejas¬í.

En esos tiempos el Sexo Online requería una gran imaginación e incluso habilidad para lograr que la experiencia fuese satisfactoria.

Sin embargo, dispositivos como las cámaras Web y Software especial para la transmisión de video y audio, abrieron nuevas posibilidades a los encuentros Online e hicieron al Cybersexo un poco más parecido a un encuentro real.

Mundos virtuales: la nueva frontera

Los espacios virtuales como ¬ĎSecondLife¬í o ¬ĎLively¬í, esos mundos electr√≥nicos completamente artificiales donde la gente dise√Īa a gusto su propio cuerpo y entorno, se han vuelto muy populares en los √ļltimos a√Īos.

Aplicaciones como éstas confían en la velocidad del Internet actual, así como en la capacidad gráfica de los computadores modernos, para crear mundos fantásticos de tres dimensiones, donde muchas personas puedan interactuar, en tiempo real, tal y como si estuvieran una frente a la otra.

Y por supuesto, ellas no solamente han inspirado a los desarrolladores de juegos; no faltó quien aprovechase este tipo de aplicaciones para lograr nuevas formas de intimidad en la Red.

Un rebelde en SecondLife

Kevin Alderman, quien se describe a sí mismo como una especie de revolucionario sexual del nuevo milenio, era un usuario regular de uno de los servicios virtuales más famosos: SecondLife.

Sin embargo, Alderman se sent√≠a demasiado limitado por la forma en que los programadores del juego hac√≠an interactuar f√≠sicamente a los ¬Ďavatares¬í (las figuras que representan a cada jugador).

Aunque eran im√°genes tridimensionales muy realistas, los avatares no pod√≠an tocarse. Estaban programados para ¬Ďrebotar¬í y evitar confusiones gr√°ficas.

El asunto es que, mientras que se solucionaba un problema de posible superposición de imágenes, también se negaba a los usuarios la posibilidad de tener un contacto físico y, por tanto, más íntimo.

El Software de Eros

Es por esta raz√≥n que, con el apoyo de la compa√Ī√≠a ¬ĎEros¬í, Aldeman desarroll√≥ SexGen; un software que permite a los avatares en el juego, interactuar de forma f√≠sica, y est√° especialmente dise√Īado para las actividades √≠ntimas (desde un beso inocente hasta las √ļltimas consecuencias).

√Čl mismo es un usuario del sistema que cre√≥, y tiene una compa√Īera especial (cuyo apodo es ¬ĎFyre Rain¬í) a quien afirma querer intensamente. Lo curioso es que Kevin est√° casado, y tiene dos hijos.

Su esposa, que sabe de su relaci√≥n con Fyre, dice no tener problemas con que Kevin tenga a una compa√Īera virtual.
Dice que es como una fantasía, y que no cree que sea infidelidad, siempre que no hay contacto físico entre ellos.

Controversia sobre el Cybersexo

Las prácticas sexuales sostenidas a través de la Red son blanco de muchas críticas.

El Internet tiene esa atmósfera de privacidad y clandestinidad que no se experimenta en el mundo real, y esto da pie para que se utilice de formas inapropiadas en lo que a encuentros íntimos se refiere.

Adem√°s, la mayor√≠a de los que incurren en pr√°cticas ¬Ďcybersexuales¬í de forma casual, no est√°n interesados o en capacidad de confirmar la identidad de sus compa√Īeros virtuales.

A causa de esto, muchos han afirmado que los menores de edad pueden verse en la tentación de incurrir en este tipo de prácticas sin tener las herramientas psicológicas para manejarlas.

Con todo, los defensores de la privacidad afirman que las personas tienen casi la misma posibilidad de hacer cosas sexualmente indebidas en el mundo real.
Controlar la interacción voluntaria de dos personas es técnicamente imposible.

Por otro lado, hay planteado un gran debate sobre si las prácticas eróticas a través de la Red son o no una forma de infidelidad.

Mientras que el acto en sí no involucra contacto físico, en muchos casos el resultado son relaciones que trascienden las barreras electrónicas.

Varios matrimonios han terminado por causa de relaciones que comenzaron como experiencias cibernéticas, pero que evolucionaron hasta convertirse en romances reales.

DATO CURIOSO

Los dispositivos FuFme

Hace algunos a√Īos hubo una empresa que intent√≥ hacer dinero uniendo la mec√°nica al Cybersexo.

Con dispositivos creados con ingeniería mecatrónica y Software especializado para ellos, prometían llevar las experiencias privadas en la Red a un nuevo nivel de realismo.

Hoy en día el sitio oficial de la organización pertenece a otro propietario (que le ha dado un uso diferente), y al parecer el proyecto fue un fracaso rotundo.

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