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HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-08-24 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

¿Si la tradicional novena de aguinaldos fuera de mi autoría, sería de nuestra devoción? Y ¿si los retratistas de la calle tuvieran el apellido de las famosas gordas, el precio de sus cuadros podría ser igual al que pagamos por la estatua del Parque Santander?. Y ¿si esta escultura fuera de Botero, sería motivo de admiración?.

Yo bautizaría esta obra con el nombre de Atlas por estar condenada a sostener el mundo de críticas no sobre sus hombros, sino en sus manos a quien, como siempre, lo ayuda una mujer que la llamaría Oko en homenaje al rock, nuestra típica música colombiana.

Si no nos gusta, pues derribémosla como se hizo por tres veces consecutivas con una fuente del Parque de los Niños.

“Oh imitadores, manada servil”. Horacio.

Graciela de Salcedo.

Otra vez Metrolínea

Como un simple usuario que soy en esta ciudad que se esta modernizando como tiene que ser, excelente, pero el servicio del metrolínea deja mucho qué pensar. Primero, los buses son muy pequeños o de poca capacidad; está bien como para un pueblo, no para una capital; el servicio es bueno pero, señor Rueda, gerente del Metrolínea, dónde está el modernismo en ir parado en un bus, lo que antes lo hacíamos bien sentados. Vaya a Cañaveral y verá el desorden que hay.

Para qué tanto empleado de corbata si no hacen nada por descongestionar el servicio. Gente de Piedecuesta revuelta con Bucarica, un desastre que esperando los alimentadores somos nosotros los que amamantamos ese servicio tan desorganizado; creo yo, modestia aparte, que a ud ya le quedó grande el puesto y si no es capaz ya sabe bien lo que tiene que hacer.

Acuérdese cuando uds eran directivos del Atlético Bucaramanga, cuando se trajeron toda la defensa del Nacional, le faltó que se trajera los palos de la portería. Recapacite y déjele el puesto a alguien que sí sepa de vías no ud que no le ha ganado a nadie.

Humberto Mantilla

La CAS

Desde sus inicios la Corporación Autónoma de Santander - CAS, ha tenido un destino tristemente ligado a la corrupción. Esta costumbre ha venido permeando a varios funcionarios de la entidad y es vox populi que cualquier trámite ante esta entidad requiere o bien un padrino político, al cual se le pagó en campaña, o un “gestor” al interior de la entidad, al cual es necesario “comprar” si quiere que su gestión tenga respuesta en un tiempo razonable, o bien esa “mordida” actúa para que no le pidan requisitos desproporcionados, exagerados o imposibles de cumplir.

Es común oír a funcionarios de esta entidad decir que los proyectos sometidos a la obtención de Licencia Ambiental o a algún otro permiso, son proyectos de mucho valor y que ellos “¿por qué tiene que aprobar estos, sin que les toque parte de los millones que se van a invertir en el proyecto?.  Desconocen los funcionarios cualquier principio ético, moral y sobre todo penal. No saben que están devengando un salario, precisamente para cumplir con ese deber, para eso, para que tramiten los permisos les pagamos todos los ciudadanos de este departamento.

Esto se ha convertido en una desvergonzada costumbre y como mencioné, cualquier trámite de gestión ambiental encuentra funcionarios (no todos) que no sienten la mínima vergüenza en poner trabas arbitrarias, y/o exigencias inventadas por ellos mismos con el único objeto de que el usuario pague por algo a lo cual tiene derecho. Aducen los funcionarios que el soborno que reciben es para “untar” también a sus jefes. Harían bien las “ias” y el gobernador como presidente de su Junta Directiva en investigar y sacar a la luz y a la calle, a quienes lideran esta ahora conocida, como cueva de ladrones.

Fernando Gomez Gómez

La pobreza

Será cierto aquello de que ser pobre es una virtud? De que los pobres van al cielo con más facilidad que los ricos? Dicen también que es una ventaja ser pobre, pues al pobre nadie lo envidia, nadie lo adula, nadie lo roba. Será verdad tanta belleza? Claro que hablo de la pobreza, no de la mendicidad, pues ser mendigo sí es un desastre.

El término medio me parece lo conveniente. Eso de tener cuentas bancarias con centenares de millones de pesos. Haciendas con centenares de ganado y decenas de mulas y caballos, edificios, apartamentos, empresas y acciones en todas partes, es algo complicado. Los bienes en abundancia vuelven a las personas intolerantes, desconfiadas, nerviosas con úlceras en el estómago y el duodeno. Además, están expuestas a que las secuestren, las asalten, las maten, etc.

Para terminar estas pequeñas reflexiones que se me ocurrieron precisamente por ser pobre y tener mucho tiempo libre, ahí les va estos versos de un poeta varado, cuyo nombre no viene al caso:

La pobreza Dios la amó, porque no supo lo que era. Pero tan pronto la vio, pegó tan veloz cerrera que hasta el cielo no paró.

Guillermo Reyes Jurado.

 

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