¬ĎSexo compro, Sexo vendo¬í | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 11 2017
21ºC
Actualizado 06:07 pm

¬ĎSexo compro, Sexo vendo¬í | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-08-29 05:00:00

¬ĎSexo compro, Sexo vendo¬í

√Čdgar Alexis Jaimes asegura que el juguete sexual por si solo no da placer. ¬ďEs necesario que la persona o la pareja est√© excitada, relajada, que tenga el control del momento, que est√© dispuesto a fantasear y que se deje llevar por el deseo¬Ē.Los arriesgados en tener sexo distinto cada vez son m√°s. Consoladores de todos los tama√Īos y texturas, vibradores, cremas calientes, pastillas retardantes, bolas chinas y perfumes de feromonas, se suman a las caricias, los besos y los detalles que las parejas se dan cuando disfrutan en la intimidad. As√≠ fue la experiencia de un periodista de Vanguardia Liberal como vendedor de una tienda de juguetes er√≥ticos.
¬ĎSexo compro, Sexo vendo¬í

Una pareja cercana a los 60 a√Īos entr√≥ con familiaridad a la tienda er√≥tica, tambi√©n conocida como ¬Ďsexshop¬í, de √Čdgar Alexis Jaimes. El turno de atenci√≥n era m√≠o as√≠ que les pregunt√© en qu√© pod√≠a ayudarlos.

-Estamos buscando un consolador grande. Es un regalo.

No pensé que en mi primer día de trabajo comenzaría con la venta de un consolador y que una pareja de esa edad entrara pidiendo esos artículos. Primera lección. Pensé: para disfrutar del buen sexo no hay edad.

-Claro, tenemos de todos los tama√Īos, ¬Ņcu√°l le gustar√≠a?

-La queremos sorprender, ¬Ņqu√© nos recomienda?
Due√Īa de la palabra y sinti√©ndome parte del negocio, abr√≠ la vitrina y mostr√© algunos consoladores de textura m√°s fina y de color piel. Les expliqu√© sobre las dos, tres y hasta cinco velocidades que tienen esos aparatos y sus variados usos.

√Čdgar A. Jaimes, un ingeniero financiero due√Īo del lugar desde hace 10 a√Īos, no pudo aguantar la risa al escuchar mis consejos, pues √©l me los hab√≠a dado. Creo que me vi rid√≠cula repitiendo sus palabras o la verdad, son√≥ demasiado falso.

Un trabajo en medio del placer

Llegu√© puntual y algo inquieta a mi primer d√≠a de trabajo en el ¬Ďsexshop¬í m√°s conocido de la ciudad, atendido por su propietario, √Čdgar Alexis Jaimes.

¬ď¬ŅSer√° chistoso o vergonzoso?¬Ē, fue lo que me pregunt√© antes de entrar, olvidando que para sobrevivir como vendedora prim√≠para de art√≠culos sexuales deb√≠a recordar el listado de m√°s de 700 productos que ofrece la tienda, as√≠ como su infinito cat√°logo de trajes er√≥ticos de monjas y polic√≠as sexys elaborados en finos velos, lentejuelas y plumas, frente a vaginas mec√°nicas y penes de tama√Īos casi impensables.

Finalmente me relaj√©. Puse en pr√°ctica los consejos de √Čdgar y me hice vendedora durante dos d√≠as de los productos de su tienda.

Saqu√© pecho, us√© una blusa ajustada, me puse m√°s maquillaje de lo normal y lanc√© una sonrisa. Viejas t√©cnicas usadas por¬† los gur√ļs del mercadeo.

Mi espacio de venta: una sala de aproximadamente 4 x 4 metros de paredes forradas con las vitrinas que exhib√≠an esencias, consoladores, mu√Īecas inflables, cremas retardantes, bolas chinas, perfumes de feromonas, aparatos para estimular el crecimiento del pene, vaginas vibradoras, tangas comestibles, disfraces, bromas¬Ö

Mi escritorio: una vitrina de un 1x1 metro, surtido con pastillas, geles saborizadas (coco, fresa, vainilla y pi√Īa colada), condones que alumbran en la oscuridad, anillos vibradores, cremas calientes, ropa er√≥tica y brochas chinas¬Ö

Estaba en la casa del sexo y mi maestro, conocido por sus clientes como ¬Ďel doctor del amor¬í, me dio un √ļltimo consejo antes de seguir: ¬ďLos clientes siempre cuentan sus historias y usted debe o√≠rlos. Unas veces compran, otras no, pero se deben ir contentos¬Ē.

El segundo cliente

Mi segundo cliente fue un hombre de baja estatura y obeso, preguntando t√≠midamente por un producto para agrandar el pene. √Čdgar sin pensarlo me dijo que le hablara y le mostrara una de sus m√°quinas ¬Ďestrella¬í.

-Lleg√≥ donde era, se√Īor. Basta que ubique la punta en esta v√°lvula. Luego, aprieta la bomba para que succione. As√≠ lo ejercita entre 10 y 15 minutos y dentro de unos meses ver√° los resultados.

√Čdgar apoy√≥ mi estrategia.

-Puede utilizar una crema. Claro que se necesitan mínimo tres tarros para ver los resultados.

El hombre, finalmente, reaccionó al acoso de los vendedores.

-Es que soy penoso. Me da verg√ľenza con la dama presente (yo). Cuando traiga la platica hablamos. Yo vengo.
No alcanzó a llegar a la salida del local y se regresó.

-¬ŅVenden vitaminas para las personas que son d√©biles en la cama?
Si bien √Čdgar me hab√≠a hablado de unas pastillas llamadas ¬ĎKamasutra¬í especiales para eso, dej√© que √©l, como ¬Ďel doctor del amor¬í, hiciera la receta.

¬ĎSiga, hay cosas novedosas¬í

Una mujer entró con su pareja muy feliz.

-Ay se√Īorita, expl√≠queme r√°pido que estoy volada del trabajo. ¬°Venga N√©stor, entre, no le d√© pena, miremos qu√© podemos comprar! Es penoso, perd√≥nelo.

No sab√≠a qu√© mostrarle. Ella sin parar, como un peque√Īo en una tienda de golosinas, se mov√≠a frente a todas las vitrinas. No fijaba la mirada en¬† un solo producto, ve√≠a todo. Estaba fascinada.

Le recit√© un listado de productos. Por un momento me sorprend√≠ de todo lo que hab√≠a dicho y volte√© a mirar a √Čdgar para que me hiciera un gui√Īo de que todo estaba bien. Desafortunadamente, se hab√≠a ido y estaba sola. Segu√≠ ofreciendo.

-Lo más novedoso son las linternas para estimular el pene que dan calor y traen sonidos. Pero si usted quiere más juego, tenemos el columpió del amor que se puede utilizar en cualquier lugar de la casa.

En ese momento entró a la conversación el hombre.

-He escuchado se√Īorita de unos dados er√≥ticos, ¬Ņcu√°les son?

-Claro, son de colores. Uno tiene las partes sensibles del cuerpo y el otro ordena qué hacer. Láncelos.

También les recomendé la pirinola y el perfume de feromonas. Le encantó a la mujer.

-¡Si ve mi amor! Ese es el que usted me tiene que comprar para que cada día viva más enamorado.
Ambos se fueron con una lista de posibles art√≠culos para comprar. Luego entr√≥ √Čdgar y me dijo, ¬ď¬Ņtiene ya ganancias?¬Ē

¬ď¬ŅQu√© tiene de nuevo?¬Ē
Una pareja de viejos clientes entr√≥ y se sorprendi√≥ al no ver a √Čdgar. Me preguntaron si el negocio hab√≠a cambiado de due√Īo o de administrador.

-¬ŅQu√© tiene de nuevo? Venimos desde hace tres meses. √Čdgar siempre nos ense√Īa cosas nuevas.

-¬ŅProbaron los retardantes? Este peque√Īo frasco dura casi seis meses y su acci√≥n es inmediata.

La joven pareja contó que era seguidora de los líquidos retardantes y las cremas calientes.

Revelaron que llevaban nueve meses como novios, así como comprando juguetes y  productos sexuales que les han permitido avanzar en su relación, especialmente, el perfume de feromonas.

-Cuando ella lo usa me vuelvo loco (Risas).

Eran las 7:00 de la noche, √Čdgar mir√≥ las ventas y me felicit√≥. ¬ďSiempre vendi√≥¬Ē, me dijo. ¬ďCuando quiera vuelva, se har√≠a unos pesos de m√°s¬Ē.

Una nueva lección

√Čdgar A. Jaimes ha estudiado mercadeo y posicionamiento de empresas desde los 22 a√Īos. Tuvo varios locales de este tipo en la ciudad, pero los malos manejos de sus empleados casi lo llevan a la quiebra. Para mejorar tuvo que crear todo tipo de estrategias de atenci√≥n a los clientes.

¬ďMe llamaban a las 3:00 de la ma√Īana a decirme que les llevara cualquier cosa. Al principio lo hac√≠a, corr√≠a a casas, apartamentos, hoteles, moteles. Pero me cans√©. Adem√°s, muchos clientes me exig√≠an un lugar para ver los productos, especialmente los que vend√≠a por la p√°gina web¬Ē.

Asegura que no est√° de acuerdo en poner penes gigantes en la vitrina, ni vender pel√≠culas y revistas pornogr√°ficas. ¬ďEs mejor generar curiosidad en la gente para que entre. Ac√° me encargo de convencerlos. Aqu√≠ se aprende el arte de amar, no es morbo ni vulgaridad¬Ē, asegura.

¬ďLa gracia es atender bien. Me he esforzado por estudiar, por leer y por capacitarme en el tema. Leo mucha literatura er√≥tica, tomo clases de educaci√≥n sexual y aprendo de mercadeo. No todo el que entra a la tienda es abierto, hay que guiarlo¬Ē, a√Īadi√≥.

Quise preguntarle otras cosas pero me interrumpi√≥. ¬ďEl que quiera incursionar en esto debe ver al que sabe y aprender. Claro que el mejor vendedor siempre ser√° el due√Īo. Menos mal que usted est√° apenas por dos d√≠as (Los dos, durante varios minutos, no paramos de re√≠rnos)

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad