¿Será un adiós? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-15 00:34:13

¿Será un adiós?

¿Será un adiós?

enfáticamente anunció que se retiraría de la política partidista colombiana y se dedicaría a defender la causa de la paz y la libertad por medio de una fundación que encauzaría tales propósitos, siendo la lucha por la libertad de los secuestrados su primer y más apremiante paso. Para destacar aun más sus intenciones, citó al Secretario General de la ONU, quien al dar inicio a una conferencia afirmó: “Este simposio para proteger y apoyar a las víctimas del terrorismo, no va a tener contaminación política”.

Es de celebrar el gesto de Betancourt. Una vez más demuestra que su proyección  internacional es incontenible. No en otra forma pueden ser interpretados hechos tan dicientes como la enorme divulgación mundial que tuvo el éxito de la operación “Jaque”, dentro del cual se destacó la liberación de Ingrid; los innumerables homenajes recibidos en muchos países, con especial brillo en su segunda patria, Francia; las invitaciones que se le han hecho para participar en foros de trascendental importancia y para entrevistarse con los más caracterizados líderes mundiales; la reciente concesión del premio Príncipe de Asturias, honor compartido con colombianos tan ilustres como Manuel Elkin Patarroyo y Alvaro Mutis, además de un reducido número de personalidades; la postulación hecha por el gobierno chileno, con la rúbrica de Michelle Bachelet, para que le sea otorgado el Premio Nóbel de la Paz, posibilidad que para nada debe considerarse como remota y un sin fin de galardones que seguramente se le seguirán concediendo, en forma por demás merecida y que exaltan tanto a Ingrid en su calidad de receptora directa, como a Colombia, su principal escenario.

Sin embargo ¿será posible que una carrera tan brillante escape a las muy probables solicitudes de una nación que requiere de sus mejores hombres y mujeres para que le den una orientación apropiada? Por fuerte que sea su carácter ¿resistirá la tentación de aspirar a altos cargos de su país natal? En esta misma sección editorial sostuvimos que lo más conveniente sería que Ingrid supiera esperar a que termine la “era Uribe” y sólo entonces destapar su lógica ambición de llegar al solio de Bolívar. En el ínterin se seguiría  consolidando su prestigio y su solidez como estadista, al tiempo que se continuaría la aplicación de la, considerada por muchos, providencial influencia de la Seguridad Democrática, de la Confianza Inversionista y de su adalid.

Creemos que nuestro pronóstico continuará siendo vigente porque luchar por la paz y la libertad son propósitos eminentemente políticos, como político es quien enarbola tales banderas y porque - así a veces se abuse de tal argumento - la voz de un pueblo reclamando a sus auténticos líderes no puede ser subestimada.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad