Clases de patanes y brujas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

Sábado 27 de Diciembre de 2014
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Sábado 04 de Septiembre de 2010 - 04:55 PM

Clases de patanes y brujas

Cuando se trata de relaciones sentimentales, son muchos los relatos que pueden dejarlo con la boca abierta. Algunos le parecerán absurdos, otros le parecerán ficticios pues no logra entender cómo una persona sigue encaprichada en una relación donde salta a la vista que el otro es un completo patán o

Primero no entiende cómo su amiga permite que un hombre haga con su vida lo que quiera, le dé dos vueltas y la deje hecha un mar de lágrimas. Lo que más la indispone es ver cómo su amiga sufre, está a punto de rasgarse las vestiduras y para colmo de males, no ve como alternativa decirle adiós a quien tanto daño le hace.

Está también el caso de su amigo que no sale de una para meterse en otra. Por lo general sus últimas tres 'relaciones' han quedado en el trasto de la basura. El pobre, como usted lo considera, siempre ha dado con 'brujas' que lo usan y después le dicen 'hasta la vista, baby'.

A tal grado ha llegado el dolor de algunos hombres, que terminan encerrándose en ideas como "si a las mujeres se les trata mal, suelen marchar derechitas".

Lo anterior es un pequeño boceto de lo que suelen ser relaciones mal abordadas, donde patanes y brujas gobiernan corazones de algunas personas que aceptan ser maltratadas.

Clases de brujas

1.La mujer manipuladora: "Se hace lo que yo diga".

El hombre parece un títere. Y lo peor es que se siente mal, como si fuera el 'yo yo' de ella.

Sus amigos lo han notado, pues el cambio es evidente. Él dejó hace tiempo de ser el mismo hombre alegre, espontáneo y divertido.

Ahora hasta pide permiso para hacer lo que tanto le gusta, incluso poder compartir tiempo con sus amigos.

Frente al tema la psicóloga Carolina Ibarra explicó que "es importante entrar a mirar cada caso, pues no siempre puede existir el papel de la víctima y del verdugo. Si en usted hay angustia ante la situación, lo más importante es entrar a preguntarse ¿qué estoy haciendo yo para cambiar eso? Pero si al contrario, la imagen de bruja se la dan los amigos a su pareja, eso son solo comentarios percibidos por personas externas a la relación y no hay por qué escucharlos".

2.La mujer que cautiva por lo físico, envuelvedesaparece

Así como hay hombres que llegan a la vida de alguien y se esfuman, de la misma forma puede darse con el género femenino. Frente a este caso, la psicóloga Carolina Ibarra explicó que "probablemente es una persona que está acostumbra a recibir retroalimentación por su belleza y esto lo aplica no sólo en las relaciones afectivas sino sociales. En el fondo son personas que no están dispuestas a mostrarse vulnerables".

3.La mujer que explota a los hombres

Así como hay hombres vividores, hay mujeres explotadoras. "Existen casos en los que el interés del momento puede ser el monetario y muchas mujeres lo establecen como prioridad. Pero también es importante entrar a analizar cuál es el papel del hombre, pues el problema por lo general es de doble vía", indicó la psicóloga Carolina Ibarra. Sin embargo, es bueno entrar a analizar otro tipo de situaciones donde el tema de la economía se habla abiertamente. "Existen otras relaciones que empiezan con condiciones básicas monetarias, y ahí no podríamos decir que sería tan bruja la mujer".

Clases de patanes

1.El genio de la lámpara

Podríamos llamar a este hombre el genio de la lámpara, pero no precisamente porque cumpla todos sus deseos. Es el hombre que aparece y desaparece, se puede despedir un día de su casa y no volver a verlo.

La tapa del descaro es que vuelva después de un año como si nada, timbre a la puerta, salude y diga: ¿Qué tal?

Le puede parecer absurdo pero a algunas personas les ha sucedido.

Frente a este tipo de patán, la psicóloga social Maritza Gabriela Otero explicó que "la idea es entrar a preguntarse qué puede decir la mujer de su comportamiento y no del comportamiento del hombre. Si después de un año él aparece como si nada y ella se lo permite, es claro que es la mujer la que no se valora lo suficiente".

La conclusión: "Cuando te valoras y te haces respetar, el hombre que desaparece difícilmente reaparece porque sabe que para entrar otra vez a tu vida debe dar una explicación valiosa y ganar nuevamente tu confianza". Así lo explica la psicóloga.

¿Qué clase de hombre es el que aparece y desaparece?

"Son hombres que abandonan la relación por miedo o por aburrimiento. Simplemente se desaparecen sin decir ni hacer nada. Por lo general es común en un hombre con baja autoestima e incapacidad para asumir situaciones difíciles".

2.Perdóname pero estoy confundido

Creía tener una relación aparentemente estable, sentía que esa persona era su alma gemela, y aunque días atrás venía notando cierto distanciamiento por parte de él, la noticia le cayó como un balde de agua fría. Al otro lado se escuchó: "estoy confundido".

Detrás de esa frase usted decodificó el mensaje: Era un sutil "olvídame" o peor aún "trataré de organizar mis ideas y yo te llamo".

Frente al tema la psicóloga social Maritza Gabriela Otero Corrales explicó que "un hombre que hace eso por lo general está  eligiendo. Tiene que ver con alguien más que le interesa, o quiere conocer lo nuevo sin perder lo viejo".

La pregunta es, ¿de qué forma la mujer debe abordar la situación?

"Si la relación es lo suficientemente madura y existe confianza, es probable que entre ambos se resuelva. Si no existe la posibilidad de resolución, lo próximo que él pedirá será un tiempo para conocer a otra persona y ver si es mejor. Lo mejor es terminar y dejar que se vaya", agregó la experta.

3. Machista a morir: "Te callas, tú no tienes derecho a hablar"

Es posible que cuando lea este perfil sienta rabia de la mujer que se deja tratar así y del hombre que lo hace. Imagínese estar en una reunión social y ver cómo uno de los hombres que están junto a usted le impide a su esposa hablar, manifestar lo que piensa, y lo hace además de forma grotesca y delante de todos.

¿Qué se esconde detrás de este 'patán'?

"El machismo es una forma de esconder inseguridad. Es el miedo a  que la mujer pueda pensar o hablar mejor que él, por lo que la ignora y la aminora en frente de todos", agregó Otero Corrales.

Frente al tema los expertos opinan que influye demasiado la baja autoestima de la mujer, pues tiene un concepto de sí misma muy pobre.

"Algunas mujeres justifican estar con este tipo de hombres porque los aman y eso solo prueba que no saben qué es el amor, ya que ellas mismas no se están amando", aclaró la psicóloga social.

4. El hombre indignado

No le basta con fallar, pues como se dice tradicionalmente "voltea la arepa". Usted siendo la ofendida termina asumiendo el papel de la mala del paseo y lo peor es que tal es el grado de manipulación de esa persona, que al final el discurso es: "en realidad me lo merecía".

Maritza Otero explica que "en realidad tiene mucho que ver con el egocentrismo y como estrategia para sentirse menos culpable. Busca compartir la culpa y nunca dejar de ser el novio perfecto. Tiene también que ver con falta de amor propio y responsabilidad".

La recomendación:

Los expertos envían un mensaje claro: A valorarse.

Pregúntese: ¿para qué estar con un hombre que no es responsable de sus propias conductas?

Es necesario asumir una posición firme frente al hombre y enfocarse en el hecho en sí, sin aceptar justificaciones.

5. Además depatán un vividor

En esta categoría se ubican aquellos hombres que no les basta con jugar con los sentimientos de una persona, sino también con su billetera.

¿Qué decir de ellos?

"Este tipo de hombre tiene comportamiento delictivo, son los que te envuelven y tú terminas agradeciendo que te dejen la billetera vacía, tipo estafador. Ellos no tienen una conciencia real de lo que hacen y por lo general han crecido criados en hogares donde la mujer tiene el rol económico del hogar y para ellos es normal y natural que sean ellas quienes pagan", explicó la psicóloga Maritza Otero.

Otra de las características propias de este hombre es haber sido criados con demasiado consentimiento, haber recibido todo por lo cual no tienen un concepto claro de valor del dinero. "Para ellos trabajar duro no es una opción. El día que la novia no tiene dinero comienzan a confundirse", enfatiza Otero.

Lo peor es que cuando la pareja queda sin empleo salen corriendo.

Pero la pregunta a formularse es, ¿por qué la mujer no se da cuenta de que la están estafando en sus propias narices?

"Es ese lado maternal del "pobrecito" que tiene la mujer. Por eso lo justifica, termina pagándole todo y eso va deteriorando su propio autoconcepto. Lo cierto es que algunas pueden cortar la relación y seguir su vida, pero otras terminan en el círculo vicioso de 'pobrecito'. Tal es el alcance, que la mujer puede llegar a puntos bastante críticos con tal de darle gusto al hombre. La mujer finalmente se siente frustrada por no tener el rol femenino en la pareja", concluyó Otero Corrales.

Publicada por
PAOLA BERNAL LEÓN pbernal@vanguardia.com
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