El 15 de octubre pasado se llevó a cabo el primer Encuentro de Conversaciones Públicas de Paz y el cierre del programa 'Integradores de Convivencia', es decir, un proyecto social que incluyó a población desmovilizada, víctimas de la violencia y líderes de diferentes sectores Floridablanca, con el acompañamiento de la Alta Consejería para la Reintegración Presidencial, ACR, Fondopaz, la Oficina del

Publicado por: Sully Catherine Santos H.
El proyecto de convivencia inició en febrero de este año con varias comunidades del municipio que entregaron testimonio de sus dificultades, necesidades y propuestas de paz. Por su parte, las instituciones departamentales y locales les ayudaron a cumplir metas para dignificarse y volver a la vida civil.
El balance del programa fue positivo y permitió el encuentro entre víctimas y victimarios, que independiente de su condición, acabaron con los perjuicios y la discriminación, a tal punto que se perdonan y convierten en promotores de paz.
"El trabajo fue con personas heterogéneas, líderes de tres barrios y la implementación de un proyecto con acciones simbólicas que facilitó el proceso de reconciliación y paz", explicó Nelson Molina, coordinador del programa 'Integrados de la Convivencia' de la UPB. Durante los ocho meses se realizó un diplomado integrado por 195 personas, encuentros sociales y la entrega de cuatro proyectos en La Cumbre, El Reposo y El Carmen.
Según la Alta Consejería, en el país se desmovilizan seis personas por día, lo que para la coordinadora de la entidad de Presidencia de la República, Martha Cala Hernández, significa que "en Colombia sí existe la reintegración y la construcción del tejido social".
El 2010 es el año del diálogo
EscucharW y ser escuchado es uno de los mayores deseos de las personas que han vivido el conflicto armado, por eso, la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, CNRR, habló del año del diálogo, en el que se incluyen todos los grupos sociales, las mujeres, los menores de edad, los adultos mayores en condición de desplazamiento, secuestrados y desmovilizados.
"El 2010 es el año del encuentro de diálogos para que el ejercicio democrático sea incluyente y se puedan dar soluciones. No basta con hacer programas, ante eso deben participar, comunidades, líderes, víctimas, todos, la ciudadanía, las instituciones y la Administración de Floridablanca, sino, no es suficiente", señaló David Augusto Peña Pinzón, coordinador de la sede nororiente de la Comisión de Reparación.
Nelson Molina recalcó en la importancia de apoyar a la población, por eso uno de los propósitos del proyecto fue la entrega de escenarios que les permitirá a las personas soñar con un proyecto de vida.
"La entrega o acondicionamiento de canchas, juegos, una escuela deportiva y un salón comunitario permite el encuentro de jóvenes y niños que están tan tocados por la violencia. Los lugares están hechos para divertirse, la lúdica y el deporte, es simplemente la excusa para que ahí se construya la paz", enfatizó el Coordinador de 'Integradores de Convivencia'.
Puedo perdonar, pero no olvidar: víctima de secuestrada
La bumanguesa María fue víctima de un secuestro por parte de las Fuerzas Armadas de Colombia, Farc. Su vida cambió cuando logró volver a la ciudad junto con sus hijas y aunque reconoce que pudo perdonar es imposible olvidar. Por eso, considera relevante la realización de los procesos de reintegración.
"Cuando fue el diplomado no sabíamos quienes eran víctimas y desmovilizados, pero logramos reintegramos, darnos cuenta que si queremos se puede vivir en paz y reintegrarnos con todos. Mi vida cambió, volví a nacer y ahora me dedico a mi hogar, mi hijas y soy líder comunitaria", señaló María.
La mejor decisión es dejar las armas: Desmovilizado de las Auc
Nelson Enrique fue comandante político - militar del bloque central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, y por voluntad propia entregó las armas y dejó las filas del grupo armado para volver con su familia, contar con un negocio y hablarle a las personas vinculadas al conflicto sobre el sufrimiento que se vive en las selvas del país y el daño que se ocasiona a la población colombiana.
No niega que luego de dejar a las Auc se encontró con varios tropiezos, pero de igual forma ha disfrutado de momentos felices como abrazar todos los días a su esposa e hijos.
"Deje las armas, puedo estar con mi familia, antes no lo podía hacer y ahora puedo ayudar con la paz del país con nuestras acciones, el trabajo, el estudio, porque la violencia deja más violencia", señaló Nelson, quien como integrante de los procesos de paz en Santander, invita a la desmovilización: "Todos podemos ayudar con un grano de arena, a las guerrillas les digo que no tiene norte estar ahí, eso sólo deja tristeza, dejen las armas para vivir tranquilos y no tener que morir o pagar penas largas".











