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Un milagro del break dance | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 01:42:31

Un milagro del break dance

En un primer momento, George Michael no se atrevi√≥ a bailar. ¬ď¬ŅHermano, ¬Ņc√≥mo voy a bailar si apenas puedo hablar?¬Ē, le dijo a Carlos D√≠az, director general de √Ārea Urbana, promotora de eventos culturales.
Un milagro del break dance

Frente a √©l estaban sus amigos del barrio, sus compa√Īeros bailarines, su familia, su novia. Estaban reunidos en el auditorio Pedro G√≥mez Valderrama de la Biblioteca Gabriel Turbay. Estaba a reventar, m√°s o menos con unas 250 personas adentro.

George estaba sentado en una mecedora. Después del disparo, él había hecho sus intentos por bailar, por hacer pasos básicos, a pesar de que los médicos le dijeron que era peligroso, que se podía lastimar. Pero se lo tenía calladito. A excepción de su novia nadie más sabía que su intención era volver a bailar break dance.
La bala la llevaba adentro, en la columna. Su mam√°, Nora Mar√≠a Correa le hab√≠a advertido: ¬ďYa hijo, refugi√©monos en Dios, √©l te va a ayudar para volver a caminar¬Ē.

Casi un mes después del disparo, George ya practicaba unos pasos de baile, cuando lo primero en lo que debía enfocarse, a los ojos de los demás, era en volver a caminar.
Pero él  iba a darles una sorpresa. Y se le ocurrió hacerlo de repente, porque al principio no estaba del todo convencido.
La raz√≥n por la cual estaban esas 250 personas en el auditorio, era porque atend√≠an a una convocatoria hecha por sus compa√Īeros bailarines y liderada por Carlos D√≠az, director de √Ārea Urbana.¬† ¬†

La idea era recolectar fondos para pagar la operación que les permitiría a los doctores extraerle la bala que George llevaba incrustada en la columna vertebral, entre pecho y espalda.
Ellos esperaban bailar para él, animar el ambiente, hacerle sentir que lo apoyaban y que lo querían. Pero él iba a darles una sorpresa ese 2 de agosto de 2008.

Ese día

George nació en 1988, en Santa Marta, pero su familia lo registró en Bucaramanga. Pasó su infancia en el barrio Las Hamacas, en Ciudad Norte, un lugar marcado por la violencia.

George vive con sus padres e hizo la secundaria en Santo √Āngel, en Villarrosa, que tambi√©n es un barrio violento. Sin embargo, en medio de estas circunstancias que ensombrecen el panorama, conoci√≥ a Paola Rodr√≠guez Contreras, su novia desde hace cuatro a√Īos, la de siempre. ¬†
Para el momento de la tragedia, George hab√≠a abandonado sus estudios de Dise√Īo y Administraci√≥n de Sistemas en las Unidades Tecnol√≥gicas de Santander y estaba trabajando como zapatero en San Miguel.

Ese día, George estaba en Las Hamacas porque venía de cobrar su salario. Estaba con su tío, Carlos Julio y con sus primos en una tienda.
George camin√≥ hasta el barrio Kennedy, aleda√Īo a Las Hamacas ¬Ės√≥lo hay que atravesar la autopista y subir unas escaleras- y desde all√≠ llam√≥ a Paola.
-Espérame, estoy en la casa pero ya voy a verte.
George se devolvió a su barrio. Cruzó la avenida, bajó las escaleras.

Encontr√≥ a su t√≠o y a su hermano, Edinson, de 18 a√Īos, tomando una cerveza. Ellos le ofrecieron. En principio no acept√≥ pero luego se dej√≥ tentar y fue √©l mismo a comprar el l√≠quido.
De repente, un grito.

-¬°Le est√°n pegando a su hermano, le est√°n pegando a su hermano!
George sali√≥ corriendo de la tienda. ¬ŅC√≥mo? ¬ŅA qu√© hora alguien hab√≠a golpeado a su hermano?
George empujó al hombre que estaba golpeando a Edinson. Su tío intervino y de la nada, otra persona le disparó a su tío. Lo mató. También le disparó a George en la cara.

Seg√ļn el parte m√©dico, la bala entr√≥ cerca de la fosa nasal, perfor√≥ los dientes, quem√≥ la parte de atr√°s de la lengua, traspas√≥ la garganta y se ubic√≥ cerca de la m√©dula espinal entre la columna cervical 1 y 2. No da√Ī√≥ ninguna arteria ni caus√≥ otros perjuicios.
Era el 14 de junio de 2008.

George es un poco parco al principio de una conversación. A pesar de que es alegre, también es tímido con las personas que recién conoce.
-Y es m√°s chocho...-, dice su novia.

En el hospital, mientras se recuperaba, George compartió la habitación con varias personas de la tercera edad.
Su novia Paola Rodr√≠guez Contreras, quien lo acompa√Ī√≥ en todo momento, asegura que en el cuarto ninguno se quejaba, excepto √©l. Ella se r√≠e.
Lo adora. No le importa que él no pueda caminar bien, que no tenga parte de la blanca dentadura ni ese cuerpo flexible que la enamoró.
-No me importa. Es más, a mí me parece que sigue siendo muy lindo.

¬ďNo me rindo¬Ē

George conoce muy bien el parte médico. Podría recitarlo sin pensarlo mucho. Es muy preciso en sus respuestas pero cuando se indagan sus sentimientos… parece abrirse una brecha.

¬ďNo vi al tipo que ten√≠a el arma. S√≥lo escuch√© el tiro y de un momento a otro estaba en el piso, mirando hacia arriba, con los dientes en la garganta y escupiendo sangre. No sent√≠a dolor. S√≥lo un quemonazo por todo el cuerpo. Yo cre√≠ que me iba a morir porque cuando sent√≠ los dientes incrustados en la garganta, sent√≠ que algo le hab√≠a pasado a mi cerebro¬Ē.

Lo dem√°s sucedi√≥ como en c√°mara lenta y sin sonido. Pas√≥ un minuto antes de que sus primos vinieran a socorrerlo, pero los atacantes los amenazaron. Los ni√Īos de 11 y 12 a√Īos corrieron a esconderse en la tienda.

Los dos hombres huyeron en una moto. Los testigos en la escena vinieron a auxiliar a George y lo llevaron al hospital.
¬ďCualquier otra persona dir√≠a que esto es muy duro y no apreciar√≠a la vida en ese momento y renegar√≠a de Dios. Pero yo sent√≠ su presencia y supe que ten√≠a otra oportunidad en la vida. Me dije vamos para adelante. Todo ser√° mejor¬Ē.

Ese excelente estado de √°nimo no lo abandon√≥. Los m√©dicos le garantizaron que su recuperaci√≥n ser√≠a perfecta. Por supuesto, no tendr√≠a la flexibilidad de antes y ni loco volver√≠a a bailar, pero no tendr√≠a se√Īales visibles y con el paso de un a√Īo, volver√≠a a caminar casi normalmente.
Dos semanas despu√©s, la motricidad de George no parec√≠a mejorar y √©l es impaciente. Estaba en una mecedora, no se pod√≠a mover, ten√≠a d√©biles las piernas, ¬ďme balanceaba porque no ten√≠a equilibrio, no pod√≠a comer porque ten√≠a esquirlas, para levantarme de la silla ten√≠a que sostenerme la cabeza, no pod√≠a dormir m√°s de dos horas porque al levantarme me dol√≠a el cuello¬Ē.

Adelgazó muchísimo, estaba en los puros huesos. Pero no se rindió. Otras dos semanas después hizo los primeros avances.
-Fue duro. George es hiperactivo y s√≥lo estuvo inmovilizado dos meses y medio. Yo estuve muy cerca de √©l; afortunadamente mi familia lo quiere mucho y lo tienen en muy buen concepto. Los m√©dicos dec√≠an que durante un a√Īo no se podr√≠a mover. Pero no perd√≠ las esperanzas- se√Īala su novia.
Otros quince días después expulsó por la boca las esquirlas de la bala. Hacerlo fue como un exorcismo. Estaba listo para moverse al son del break dance. Para intentarlo.

¬ďTodos me rega√Īan porque me muevo, ellos dicen que es peligroso pero yo no lo veo as√≠. Puedo decir que el baile me ha ayudado en mi recuperaci√≥n. No creo que una persona se recobre quieto, sin moverse¬Ē.
Veinte días después de salir del hospital, George bailó de nuevo por primera vez. Lo primero que hizo fue un paso de top rock. Este movimiento es muy básico y consiste en levantar un pie, avanzar y retroceder a la posición inicial. Parece fácil, pero hacerlo a ritmo de break dance es otra cosa.
    
La campa√Īa

La operaci√≥n vale cinco millones. Y a pesar de que tiene la ayuda de una entidad como Visi√≥n Mundial, el dinero todav√≠a no le alcanza. Por eso sus compa√Īeros organizaron la campa√Īa. Y todo estaba saliendo de maravilla.

Carlos D√≠az explica que la imagen del bailar√≠n de break dance y del rapero est√° muy distorsionada. ¬ďLa gente piensa que los muchachos son vagos, que no hacen nada, que son malandrines. Pero en muchos casos la situaci√≥n es bien diferente. Los j√≥venes se atreven a hacer cosas, se respaldan unos a otros. Es una familia¬Ē.

Faltaba la intervenci√≥n de George. La emoci√≥n del p√ļblico, con s√≥lo verlo recuperado tan r√°pidamente, se habr√≠a puesto al l√≠mite con tan s√≥lo escucharlo hablar. Pero verlo bailar, ¬ďeso fue la tapa¬Ē, como dice Carlos D√≠az.
Y lo hizo. Tres o cuatro pasos apenas, pero se movió al ritmo de break dance.
Llanto, risas, aplausos.

 -Yo sabía que él estaba ensayando… así que lo que realmente temía era que lo lastimaran o que se fuera a caer. La verdad es que George se recuperó tan rápido que a sus amigos se les olvida y lo saludan con fuerza, con una palmada en el hombro- explica Paola.
¬ď¬°Dios m√≠o, qu√© alegr√≠a!¬Ē se√Īal√≥ su mam√° Nora Mar√≠a Correa. Con ella estaban los hermanos de George, Diego Fernando Hern√°ndez, de 23 a√Īos y Edinson de 17. ¬ďYo llor√© cuando lo vi bailar porque √©l estaba frustrado, pensaba que no iba a volver a bailar¬Ē, se√Īala Nora.

Sin embargo, despu√©s de la emoci√≥n y la dicha, de los buenos resultados de la campa√Īa y la valent√≠a de George, la operaci√≥n no ha podido hacerse.
Algunos médicos le aseguran que es muy peligroso extraer la bala. Sólo tres personas en Bucaramanga, entre ellos el neurocirujano Mario Bueno de la Clínica Bucaramanga, le han dicho que pueden practicar la cirugía. Hay riesgo, pero vale la pena intentarlo porque el éxito de la operación le garantizaría una vida normal.

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