La hora de las mujeres | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-21 22:45:55

La hora de las mujeres

Confieso que en alg√ļn momento tuve cierto complejo de ¬Ďbuen muchacho¬í que me llev√≥ a creer que ser joven y ser bueno eran sin√≥nimos inequ√≠vocos y que la regla nunca fallaba.
La hora de las mujeres

Fue Nicol√°s G√≥mez D√°vila quien me sac√≥ del error cuando en uno de sus brillantes escolios dej√≥ dicho que ¬ďel joven se precia de su juventud como si no fuera privilegio que tuviera hasta el m√°s bobo¬Ē.

Entonces entendí que nadie es mejor por ser joven o viejo, hombre o mujer y que los discursos sexistas, para no ir más lejos, están mandados a recoger.

Las mujeres hoy son exitosas ejecutivas, l√≠deres extraordinarias en el sector p√ļblico ¬Ėalgunas presidentas o primeras ministras-, acad√©micas y periodistas de calidades excepcionales. Para la muestra la querid√≠sima Florence Thomas a quien nadie le niega una columna de peri√≥dico o un art√≠culo de revista aunque suene a disco rayado, y, c√≥mo no, las hay tambi√©n madres y mujeres esencialmente libres que hacen con su cuerpo lo que les provoca o que deciden pasarse la vida atendiendo su hogar con desvelo.

De todo vemos, y existen plenas garant√≠as ¬Ė me parece a m√≠ ¬Ė para que las mujeres puedan desarrollarse en cualquier campo sin que su condici√≥n femenina les signifique inferioridad.

Pese a ello, el sector de la justicia que va teniendo cada d√≠a m√°s ¬Ďjuezas¬í municipales, carece de representantes significativas en n√ļmero y m√©ritos, dentro de las m√°s altas Cortes sin que se haga mucho por cambiar esta situaci√≥n.

Las mujeres en la justicia nos vendrían bastante bien, no porque sean laboralmente más aptas que los hombres, sino porque con un sentido de la ponderación que les es innato y un instinto y agudeza ciertamente especiales podrían aportar mucho ahora que los más altos jueces están en su cuarto de hora.

Pero ahí están las ternas que se mueven por estos días como muestra de que importa poco que nombres de mujeres eximias se consideren para ocupar los cargos de Procurador General, o magistrados del Consejo Superior de la Judicatura o la Corte Constitucional.

Ahí está también la realidad presente que demuestra que la participación de las mujeres en las Cortes es ridícula. Una de nueve magistrados en la Constitucional, cuatro de veinte en la Corte Suprema de Justicia y ocho de veintisiete en el Consejo de Estado.

¬ŅNo ser√° esta entonces la hora de las mujeres en la justicia? La oportunidad est√° en nuestras narices pero me temo, por lo que las noticias cuentan, que ni el Presidente ni las Cortes se dar√°n la pela en pro de la nominaci√≥n y elecci√≥n de mujeres en los cargos clave de la Rama Judicial. Por eso andamos como andamos¬Ö

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