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De la Justicia y el gobierno | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-21 22:50:57

De la Justicia y el gobierno

La decisión de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que preservó su jurisprudencia según la cual la renuncia de los congresistas a su curul
De la Justicia y el gobierno

y representación popular significaba también la pérdida del fuero constitucional para ser investigados y juzgados por la misma Corte, demostró, una vez más, la ecuanimidad, seriedad y transparencia de los Magistrados en su función de administrar justicia.

Con esa decisión silenció a sus críticos que, sin fundamento, la señalaban de perseguir a los parlamentarios uribistas. Críticas que son cortinas de humo para esconder una terrible realidad: la existencia de un contubernio político, paramilitar y mafioso. Lo que ha hecho la Sala Penal es cumplir con su función constitucional de administrar justicia. Dentro de un debido proceso investiga, genera la controversia y el debate probatorio, califica, practica el juicio y sentencia. Incluso, muchas de sus investigaciones no han llegado al juicio y han finalizado con una preclusión a favor del sindicado. Pero al ejecutivo le fastidia esa labor. Se enfurece y organiza crisis institucionales.

Y hasta reformas a la justicia. Es el relajamiento moral y ético del gobierno nacional. El espectáculo es lamentable: funcionarios y amigos de Uribe si no son corruptos, son mafiosos, son narcotraficantes o son paramilitares, o en el mejor de los casos asociados con cualquiera de esos criminales para mantener un poder regional, hacer negocios y hasta para armar complots incluso desde la propia Casa de Nari. Basta con repasar los escándalos de cada semana para confirmar esa triste realidad.

Uribe debería proteger, cooperar y auxiliar la Justicia, de esa manera fortalecería la democracia y limpiaría, de paso, el listado de sus amigos. Pero no. El Presidente se carga de Tigre y embiste las instituciones. Y protege a sus amigos.

Por ejemplo, no hace nada con respecto a su Ministro de Agricultura. Una cartera al servicio de narcotraficantes y paramilitares, en donde los escándalos se suceden casi de manera silvestre tumbando los principales directivos de sus instituciones adscritas y nadie asume la responsabilidad política por esos hechos que terminan en la justicia penal y disciplinaria. Más bien se premia al ministro Arias, asomándolo como candidato presidencial para reemplazar a su jefe.

Y todo tan tranquilo y fresco. Lo propio sucede con los Jefes Jurídico y de Prensa de la Casa de Nari. Uribe los defendió hace quince días en una rueda de prensa en la que todo bravo puso su cara por ellos, pero hace ocho días, sin poner la cara, con un comunicado de prensa, reconocieron que le dijeron mentiras al país. Pero no pasa nada. Para eso el uribismo es mayoría. Y punto.

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