2008-07-13 10:48:13
EstadÃsticas y encuestas
EstadÃsticas y encuestas
Se dice que las estadÃsticas y las encuestas de intención de voto y de popularidad de los polÃticos son los instrumentos más idóneos para informar a los ciudadanos y a los gobernantes acerca de la marcha de los asuntos públicos y para predecir el futuro inmediato, los acontecimientos y la suerte de los gobiernos. En nuestro paÃs suele otorgárseles credibilidad absoluta, son artÃculos de fe para los colombianos en un porcentaje que oscila entre el 82% y el 91% según el tiempo, espacio y espectacularidad que les concedan los medios de comunicación, tan adictos a despertar emociones primarias y tan ajenos a estimular el pensamiento reflexivo. No obstante, los gobiernos y gobernantes que se rigen por las encuestas las rechazan cuando no corresponden a sus deseos y a la propaganda oficial. AsÃ, en los últimos tiempos han sido destituidos dos directores del Departamento Nacional de EstadÃstica (DANE) por haber publicado datos ciertos, pero contrarios a la propaganda del régimen que proclamaba resultados y cifras acomodadas a sus deseos y expectativas. Hace pocos dÃas el Gobierno decidió prescindir de los servicios que la ONU presta a Colombia y a otros paÃses informándoles de la extensión de los cultivos ilÃcitos. Estas cifras, muy inferiores a las que el gobierno de Colombia expresaba en su propaganda, lo mismo que el aumento de la cifra de los millones de colombianos desarraigados, contradicen a las divulgadas por el Gobierno de la Seguridad Democrática. Asevera el Presidente de la República que bajo su administración ha aumentado la seguridad para viajar por las carreteras y que ya muchos empresarios agrÃcolas, grandes, medianos y pequeños, han podido volver a trabajar en ellas. Es cierto. El gobierno desterró la amenaza de los guerrilleros de las Farc y el ELN.Pero no se publican ni difunden cifras de la inseguridad en las ciudades causadas por la delincuencia común. Pero se acallan los atroces crÃmenes y masacres cometidas por los paramilitares. Se trató de silenciar los delitos cometidos por las Fuerzas Armadas: pocos militares fueron ya juzgados y castigados como los de JamundÃ. Se esquiva comentar que en los llamados juicios de parapolÃtica están comprometidos en su gran mayorÃa los grupos polÃticos uribistas. Por ello se llama parauribismo. Y surgen algunas preguntas:¿Cuántos Millones ha pagado el Gobierno Nacional a los informantes y delatores incluyendo al que presentó como prueba de su hazaña el brazo de su vÃctima? ¿Se ha indemnizado o se indemnizará a las vÃctimas de los crÃmenes de los paramilitares de la Ley de Justicia y Paz, extraditados al Imperio como manifestación de la impotencia de la Justicia colombiana?
Publicada por
ROBERTO SERPA FLÓREZ