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Lunes 22 de noviembre de 2010 - 12:00 AM

Cuando fallece la pareja: ¿Cómo asumir el duelo?

Existen ciertos temas que son tabú en la pareja, uno de ellos es la muerte. No es que sea el tema más romántico, ni tampoco el que se quiera abordar justo a la hora del desayuno o de la cena.

No es que se trate de pensar en quién morirá primero, en qué pasará después, si la persona morirá al poco tiempo de que fallezca su esposo por pura pena moral. Tampoco hay que irse a los extremos. Sin embargo, el tema es una realidad y hay que ser claros.
No es que se trate de pensar en quién morirá primero, en qué pasará después, si la persona morirá al poco tiempo de que fallezca su esposo por pura pena moral. Tampoco hay que irse a los extremos. Sin embargo, el tema es una realidad y hay que ser claros.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

Quizá la única forma romántica de ese tema lo habrá visto usted en películas como  Ghost: la sombra del amor con la actuación de Demmi Moore y Patrick Swayze, en Sweet November con la actuación de Charlize Theron y Keanu Reeves o en otras más recientes como Pd. I love you o Dear John.

Este sí es un tema que debe abordarse, o por lo menos asumirse como real. Muchas personas se niegan a tocar siquiera el tema porque temen atraer ese tipo de situaciones, o hacerse daño.

Otras, tan solo esperarán a que llegue ese momento para saber cómo reaccionar, pero por ahora viven el presente y eso está muy bien.

Sin embargo, existen otras personas que se han hecho a la idea de morir de pena moral si sus parejas fallecen. Y eso se llama dependencia. Ese tipo de personas ya se ve llorando desconsolada, sin comer, sin ganas de vivir y se niegan a aceptar una realidad que por dura que sea, sucederá.

Lo importante de este tema, aunque sea frío, es que después del fallecimiento de la pareja la vida sigue, usted deberá asumir las riendas financieras, los negocios y demostrar su etapa de resiliencia, que consiste en caer y volver a levantarse.

Vanguardia Liberal le muestra cómo asumir el duelo y continuar con las riendas de su vida.


preguntas y respuestas

Víctor Pedroza

Psicólogo

¿Hablar de la muerte sigue siendo un tema tabú entre parejas? Vivimos en una cultura donde la gente le tiene miedo a hablar de la muerte. Pero el tema de la muerte debería abordarse con la pareja, con la familia, con los hijos, con todo el mundo. Lo cierto es que uno se puede morir en cualquier momento, por eso se debería hablar de la muerte, saber qué hacer en determinado caso, debería ser una regla general.

Muchas personas nunca hablan de sus finanzas, sus ahorros, sus deudas, sus pólizas, y esto se convierte en un dolor de cabeza después de que uno de los dos fallece.  Es un tema complejo porque a veces la persona en cuestión, la que recibe la información, cree que el otro quiere que se muera, pero es un tema obligado. Normalmente en personas maduras no hay dificultades, se necesita la buena intención, conocer la situación para no sonar mal y que lo haga con la máxima sinceridad posible.

Hablar de la muerte es necesario para las finanzas, los negocios, incluso tener un sobre en algún lugar para explicar las deudas o los ahorros y dejarle claro a la pareja dónde está en el caso de que uno de los dos llegue a fallecer.

La dependencia hacia la pareja se convierte en un obstáculo más grande cuando uno de los dos fallece para realizar ese duelo. ¿Cómo saber si somos dependientes? Las personas dependientes casi nunca reconocen que lo son. El ser dependiente genera dificultad en cualquier momento de crisis. Por eso una forma de saber si estamos siendo dependientes es cuando no podemos tomar decisiones si la otra persona no está, o por temor a desagradar. Otra señal es hacer sólo lo que le gusta al otro, vestirse como le gusta al otro, y ese tipo de tendencias similares.


Zulma Castañeda

Psicóloga

Nos sigue costando hablar de un tema tan real como la muerte. ¿Por qué es importante hacerlo?

La muerte sigue siendo un tema tabú que asusta, que no sabemos cómo tratar, pero como cualquier otro tema debería ser abordado. La muerte es tan natural como la vida que debemos aprender a hablar de ella. Es reconocer esa realidad que nos toca a todos, por eso debe ser contemplado, así como contemplamos la idea de casarnos, de tener hijos, de la educación que le vamos a dar a nuestros hijos.

¿De qué forma no ser dependientes con la pareja, para que las pérdidas no sean más tristes y desgarradoras?

Ese es un tema de madurez y autonomía individual. Más allá de si una persona decide casarse o no, por lo general tendemos a las dependencias, a apegarnos, a vincularnos negativamente a las cosas. No solo nos pasa con la pareja, sino con el trabajo, con la familia, con los hijos, con la mamá.

Debemos aprender a ser autónomos, a gobernarnos por nuestras propias normas, a tener nuestras propias motivaciones, a no depender del entorno para sentirnos importantes o valiosos; de depender de otros nos van a lastimar con facilidad las situaciones externas, porque perdemos la fuente de nuestras vidas.

Muchas depresiones se ven, así como muchas ansiedades, precisamente por esas pérdidas, porque depositaron las esperanzas, los afectos, en otros y eso los hace vulnerables ante la pérdida.

El llamado es a desarrollar esa propia fuente de la armonía, de la fortaleza, necesitamos de los demás pero podemos vivir sin ellos. Un libro muy valioso del papá Jaime es 'Te amo pero soy feliz sin ti", "te amo pero puedo seguir viviendo".


La pérdida de la pareja en un matrimonio joven

Perder a la pareja siempre resultará angustiante y triste, en cualquier etapa de la vida. Sin embargo, cuando quedan hijos ellos se convierten en la red de apoyo. Amigos de la misma edad, parejas cercanas, familiares, pueden ayudar a superar esa pérdida. "Una persona joven también puede disfrutar de algunos espacios que no podrá disfrutar una persona de edad adulta cuando pierde a su pareja, y eso le facilita más el duelo. Incluso las ocupaciones como ir al trabajo, mantenerse activo en su vida", agregó Víctor Pedroza.

Frente al tema, la psicóloga Zulma Castañeda fue clara en manifestar que pueden presentarse dos tipos de reacciones. Que en el caso de matrimonios jóvenes con hijos, estos por instinto maternal o paternal se convierten en una terapia, pues la fortaleza que le quieren dar a sus hijos hace que sane más rápido el duelo.

Sin embargo, Castañeda indicó que también puede darse el caso en que la pareja joven que queda viuda sufra esa pérdida de forma abrupta, inesperada y traumática, lo cual la maltrate aún más porque no se pudo recorrer ese proyecto de vida juntos.

"Además de la pérdida se genera un sentido de frustración, si hay hijos por medio, pues esto genera un exceso de equipaje, una sobrecarga para asumir la crianza.


Un buen duelo

Para nadie es fácil despedir para siempre a la pareja, pero los duelos bien resueltos finalizan seis meses después. Para algunos es más difícil y pueden tardarse hasta año y medio, pero después de dos años se está hablando de una patología. Así lo explicó el psicólogo Víctor Pedroza.

"De presentarse un problema agudo, debemos empezar por buscar un proceso de ayuda, esa ayuda puede ser de tipo médico, espiritual o religioso", enfatizó el profesional. 

 

La pérdida de la pareja en un matrimonio de años

En plena etapa del nido vacío, cuando los hijos ya se han ido y solo se cuenta con la compañía de la pareja, puede generar en quien vive el fallecimiento de su cónyuge, un dolor ante la costumbre.

"Suelen presentarse estados depresivos, algunos asumen conductas destructivas y eso lleva a que muchas personas fallezcan al poco tiempo, porque guardan dentro de ellos ese dolor y esas ganas de morir", expresó el psicólogo Pedroza.

Por su parte, la psicóloga Zulma Castañeda indicó que "en el caso de las parejas de años existe un gran componente afectivo, debido a la costumbre de los años. Todo ese camino recorrido lo hace duro".

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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