No importa cuántas cosas tenga a su alrededor si tiene en su vida el vacío más grande: la falta de amor. Y no es que el bienestar y el confort no importen, claro que son fundamentales, pero es bueno replantearse qué tan feliz se siente con todo lo que tiene.

Publicado por: Paola Bernal
Para nadie es una mala idea vivir en una hermosa casa llena de lujos, pues desde pequeñas hemos soñado con cuentos de hadas donde la princesa disfruta de un hermoso castillo y el príncipe azul complace todos sus deseos.
Pero pasando a la realidad, muchas mujeres han podido cumplir ese deseo pero han perdido la libertad, o la atención de sus parejas.
Pueden estar rodeadas de cantidad de comodidades pero se sienten vacías, sin afecto, sin opinión, sin protagonismo en la relación ni dentro de la familia.
Muchas, ya cansadas de cosas banales, han empezado a poner en una balanza qué es lo que en realidad les interesa y las satisface.
Es posible que usted sea una de esas mujeres que a pesar de recibir de sus parejas todos los regalos, los lujos y los viajes, sienta un hueco en su interior, y desea poder gritar a los cuatro vientos que necesita atención pues no quiere sentirse más un cero a la izquierda.
Imagínese una princesa encerrada todo el tiempo en su castillo, al mejor estilo de Rapunzel, esperando quien la libera.
Vanguardia Liberal habló con expertos sobre la importancia de darle relevancia al otro, no quedarse solo en la adquisición de cosas materiales y preguntarse qué tan feliz está su pareja en ese castillo lleno de lujos.
Pregunta y respuesta
Laura Marcela Torres
Psicóloga
¿Qué debe empezar a replantearse una mujer que se siente rodeada de lujos pero vacía o sin amor?
Esa mujer debe empezar a preguntarse qué es lo que quiere en la vida, cuál es la calidad de vida que desea tener. Para eso es bueno empezar a enumerar las prioridades. Debemos entrar a definir si la prioridad número 1 es el dinero o si la prioridad número 1 es el bueno trato y tener al lado a una persona que le demuestre todo su afecto.
Después es bueno entrar a enumerar las ventajas y las desventajas de esas prioridades. Debo entrar a evaluar si para mí es más importante vivir en un castillo lleno de lujos o tener tranquilidad y afecto.
¿Qué pasa cuando una persona prefiere los lujos por encima del amor?
Debemos entrar a mirar que como seres humanos debemos sentir amor propio. El amor propio es el que me permite hacer la selección, escuchar a mi conciencia sobre qué quiero, saber qué no me está llenado, y darme cuenta que estoy siendo subvalorada. El amor propio es el que nos ayuda a tomar las decisiones que más nos convienen para nuestra vida.
¿Qué decir del hombre que vive pensando sólo en el dinero y deja a su mujer en un segundo plano?
Los hombres generalmente que tienen dinero siguen teniendo esa prioridad en su vida. Para ellos la mujer se convierte en un objeto social de mostrar. Muchos solo tienen una esposa, una familia y una gran estabilidad económica pero más como un lujo o trofeo.
Pregunta y respuesta
Dora Herrera
Facilitadora de desarrollo personal
¿Qué pasa con las parejas que le dejan toda la felicidad a lo material y se olvidan de la persona?
Tarde o temprano llegan a una monotonía o sin sentido de la vida, porque se dan cuenta que todo es fugaz. Tener el carro, la casa, el vestido hermoso, hace parte de emociones muy volátiles, muy efímeras, entonces es cuando empiezan a generarse decepciones, inconformidades. La persona empieza a sentirse decepcionada porque dice que tiene todo pero se siente vacía, y eso lo hace distanciarse de lo esencial y no lo lleva a darse cuenta que lo esencial está dentro de él mismo. Posteriormente llega el desamor, pues no se dan cuenta que los recursos para ser felices no están afuera.
¿Qué decir de una mujer que prefiere una pareja que le dé todos los lujos posibles, antes que su amor?
Una mujer que solo vive de riquezas pero se siente vacía, vive de apariencias, vive llena de máscaras en su vida, no está siendo una mujer auténtica, no está cumpliendo con su misión de ser esa mujer que quiere. Al contrario, espera que su pareja la moldee, la direccione y ella pierde su verdadero gobierno.
Tarde o temprano una mujer así cae en un vacío muy grande. Somos seres humanos polares, y tarde o temprano puede llegar esa sombra y cubrir nuestra luz. Eso hace que incluso la persona empiece a somatizar enfermedades, a aislarse, a no tener vida y se da la pérdida de armonía, de felicidad, de sentido, de ganas de querer dar grandes pasos, de soñar junto a su pareja, de tener un horizonte en la vida. Al final solo se sentirán culpables.
¿Qué debe tener claro una mujer que ya empieza a identificar vacíos en su vida por haberse quedado soñando solo con castillos llenos de lujos?
La mujer debe decir "ya basta", "quiero ser yo misma". Una mujer debe apartarse de qué dirán y ser ella por sí misma, y no por su esposo. Todas debemos tener claro que encontrar sentido a la vida nos hace felices, nos lleva a mirar alto, a reflejar luz en nuestros ojos, a caminar erguidas, a no arrastrar los pies, a demostrar firmeza en mi figura corporal, en mi forma de pararme, de caminar. Debemos encontrar nuestra esencia.
Si hay vacíos, abórdelos en pareja
Usted puede sentir que su pareja le regala el cielo y la tierra, le baja las estrellas si usted se lo pide, pues para él no hay nada material que sea imposible, pero a pesar de eso usted nota un vacío desde la parte emocional que empieza a entristecerla.
A partir de ese momento es importante que usted exteriorice, busque el momento oportuno y dialogue con su pareja.
"Mediante un diálogo abierto y profundo, le digo que no me estoy sintiendo feliz, que hay algo que no me satisface ni me hace sentir plena, que espero que los dos podamos dar y estar dispuestos a hacerlo no solo desde lo material", enfatizó Dora Herrera.
Por eso una forma de hacerlo es utilizando las palabras correctas, despertando esa intuición femenina.
"Es acudir a ese lenguaje concreto para decir que estoy dispuesta a dar y esperar que la otra persona reciba y realizar entre los dos un intercambio de saberes y sentires", agregó Herrera.
La pareja que comprenda que deben estar dispuestos a reconstruir, a rediseñar, a reintentar, porque se desviaron por un momento de lo emocional por quedarse solo en lo material, podrá recuperar el amor.
"Si te doy todo, no tienes por qué buscar nada afuera"
De verse expuesta a ese tipo de comentarios y sentirse privada de la libertad para trabajar, para decidir, para tomar sus propias decisiones y construir sueños junto a su pareja, va por muy mal camino.
Según explicó la facilitadora de desarrollo personal, Dora Herrera, "eso es puro egoísmo, pura manipulación. Decirle a otra persona que le da todo y que no necesita salir de casa ni hacer nada por su cuenta, es absorber a la pareja, cubrirle los ojos para que ella vea solo lo que el otro quiere. Es anular a la persona".
La profesional indicó que como mujer no podemos permitir ese tipo de situaciones, incluso afirma que los hombres que no quieren ni que la esposa salga a la esquina porque lo tienen todo en casa, son aquellos que ni siquiera confían en sí mismos y eso los hace desconfiar del otro, pues proyectan sus debilidades en los demás.
No olvide que el amor es libre.
Sin voz ni voto
Está también el caso de la mujer que está en un gran castillo de lujos pero nunca puede opinar. Como el hombre es el proveedor en ese caso, también es quien dice "sí" o quien dice "no".
Frente a este caso estamos hablando de seres machistas que consideran que las decisiones se siguen tomando de acuerdo al dinero que se tenga en el bolsillo.
Este tipo de situaciones evidencian la falta de respeto y reconocimiento de la mujer, que llega a convertirse en un lujo y objeto decorativo más de la casa.
La autora del libro 'Hasta que la otra nos separe', Erika Flórez, opinó que "como mujeres necesitamos una igualdad en opciones, en respeto, en participación. Se debe tener en cuenta el sentir de la mujer. Debemos ser consideradas como un valuarte en el hogar, en la sociedad, en el matrimonio. No podemos olvidar que un matrimonio se construye por dos personas y de manera consecutiva por los hijos que llegan a formar parte de la familia. El amor se multiplica, se engrandece y el que quiere siempre ayuda y motiva a la otra persona a que sea mejor. Las mujeres piden eso, que se dé ese respeto y esa participación activa".














