¿Reclutamiento? ¿Desapariciones forzosas? | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Dic 17 2017
27ºC
Actualizado 01:16 pm

¿Reclutamiento? ¿Desapariciones forzosas? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-26 01:05:42

¿Reclutamiento? ¿Desapariciones forzosas?

¿Reclutamiento? ¿Desapariciones forzosas?

¿Por qué esos cadáveres aparecieron en territorio nortesantandereano y cesarense si la vida de tales jóvenes transcurría en una región muy distinta y distante, más exactamente en la capital de la república? ¿Por qué su muerte ocurre entre 1 y 4 días después de su desaparición de los hogares paternos? ¿Fueron acaso reclutados por algún grupo armado y vueltos carne de cañón? De ser así, ¿qué demente lanzó a un puñado de jóvenes a enfrentamientos armados menos de una semana después de reclutados? ¿Será que no hubo reclutamiento sino que estamos ante desapariciones forzosas? Si ello es así, ¿quién o quiénes y por qué causas cometieron tales hechos? ¿Será verdad que salieron de sus hogares tras jugosas propuestas económicas? ¿Quién o quiénes las hicieron y con qué siniestro fin?

El caso está lleno de brumas y especulaciones. Pero más allá de ello, hay un trasfondo social en torno al cual es prudente detenerse.

Las investigaciones históricas y sociales, los libros de crónicas y los documentos de investigadores sociales que han vivido en las zonas de conflicto del territorio nacional coinciden en señalar que los grupos armados nutren sus filas de miles de muchachos  colombianos a quienes el modelo económico y la ausencia del Estado no les dan opción distinta a ingresar a las filas del conflicto interno armado, atraídos por la sensación de poder, de mando y un poco de paga. Y a esos miles de jóvenes ingenuos el conflicto los muta en hienas sociales.

¿Qué política social lúcida ha implementado el Estado para ponerle coto a tan terrible drama? Ninguna. ¿Qué acción de la empresa colombiana y de los sectores sociales está encaminada a evitar que ello ocurra? En las zonas de conflicto ninguna conocida y en las barriadas de las grandes ciudades hay algunos intentos destacables pero insuficientes.

En esos escenarios es imperioso desarrollar agresivas campañas que impidan que el tipo de hechos descrito siga ocurriendo con amarga frecuencia. Esa es una obligación del Estado y la comunidad.

El caso comentado pone en evidencia el desamparo en que dejamos al sector más frágil y sugestionable de la sociedad. ¿Cuántos inocentes más, mutados en fieras, deberá el país sacrificar antes de que reaccionemos?

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad