Cuando de dinero se trata, los jóvenes empiezan a mover sus primeras fichas en el mundo laboral.

Publicado por: JINETH PRIETO
Vender ropa, ser tutor en alguna materia, hacer trabajos académicos para los amigos y conocidos o trabajar de mesero en un bar o restaurante, se convierten en las mejores opciones para devengar salarios de manera cómoda y sin mayores trabas, pues factores como la experiencia, el manejo de idiomas o certificados de algún tipo no entran a jugar en este tipo de empleos.
La energía que caracteriza a los jóvenes puede llegar a convertirse en su mejor aliado, o en su peor enemigo en el mundo laboral.
Lo que se presenta comúnmente en los jóvenes es una actitud de supremacía y autosuficiencia que se manifiesta con preguntas como: ¿Qué tan difícil puede ser atender mesas?, o, ¿Cómo no voy a vender una muda de ropa en alta temporada?, pues bien, las implicaciones de un trabajo son varias, y van mucho más allá del simple ejercicio de la labor para la que se fue contratado.
La responsabilidad de cumplir horario, las metas del mes en la empresa, la posibilidad de encontrarse con un jefe déspota, el cambio de estilo al vestirse y peinarse, y el renunciar en gran medida a su vida social, son algunas de las implicaciones.
David Bueno* tiene 21 años y tuvo su primer trabajo a los 12 años como empacador en una panadería. Su principal motivación era conseguir dinero para seguir pagando un colegio privado, pues sus papás le dijeron que en adelante se matricularía en una institución pública.
$12.600 pesos se ganaba al día por seis horas de trabajo, en una panadería que estaba ubicada a la vuelta del colegio donde estudiaba.
"Yo estudiaba en la mañana y trabajaba en la tarde todos los días. Ahí fui descubriendo el verdadero valor del dinero, me sentía más independiente y con más voz en mi casa. Como ya tenía dinero no era lo mismo".
Después de graduarse del colegio, David consiguió su segundo empleo, esta vez como mesero en un bar en el que le tocaba trabajar de 3 de la tarde a 3 de la mañana de lunes a sábado por un salario promedio de 600.000 pesos mensuales.
"Al principio me dio muy duro. Los horarios eran poco flexibles y yo también estaba estudiando y a veces tenía clase de 6 de la mañana. Era muy pesado".
Actualmente David trabaja en otro bar en el que asegura son más flexibles y en el que sólo le toca trabajar 2 días a la semana. Está esperando acabar su carrera para dedicarse al ejercicio de su profesión.
Así como él hay cientos de jóvenes que ya sea para comprar su ropa, pagar sus estudios o darse los gustos que consideren, inician en el mundo laboral.
La psicóloga Ana Juliana Becerra explica que el primer empleo para los jóvenes es una experiencia que contribuye con su crecimiento personal.
"El primer trabajo es el primer paso hacia la independencia económica del joven. Esto los ayuda a conocer el verdadero esfuerzo que se hace para ganar dinero y cómo invertirlo. Además les enseña cómo administrar grandes cantidades de dinero".
Y es que además del cúmulo de experiencias que se obtendrán del primer empleo, las responsabilidades que se adquieren consigo y con personas externas al círculo familiar, hacen del adolescente una persona más madura.
La psicóloga María Clara Arboleda asegura que, además, el primer trabajo "pone a prueba la responsabilidad de los estudiantes y la capacidad que tienen de tomar de decisiones. Es apenas normal que en esta primera experiencia se sientan inseguros, pero eso les dará las pautas para conocerse a si mismos tanto a nivel personal como laboral".
No obstante, la búsqueda del trabajo no es una actividad emocionante para muchos jóvenes, ya sea por timidez, miedo al rechazo o simple pereza, cientos de adolescentes esquivan la búsqueda de su primer actividad laboral.
Al respecto Becerra sostiene que es necesario mostrarles que la búsqueda del primer empleo es algo que tendrán que hacer tarde o temprano.
"Confrontar y motivar al joven es lo que se debe hacer en estos casos. Es necesario que él mismo encuentre sus miedos y los enfrente. Lo que no se debe hacer es consentir esa falta de decisión, pues será contraproducente para el joven".
Por eso es importante que se identifiquen los factores, puede ser inseguridad, pena o miedo, pero es necesario que se rompan esos esquemas para que se aventuren y descubran sus propias competencias.
Obtener dinero también puede ser un juego de niños
"Mamá, si limpio las ventanas cuánto me pagas", "Papi, si saco a pasear al perro cuánto me gano", "¿Cuánto me das por hacer el aseo?". Esas preguntas que los niños hacen cada vez que quieren obtener dinero para comprar dulces o darse alguno de sus pequeños gustos, se pueden convertir en la estrategia perfecta para que desde la infancia se desarrolle el amor por el trabajo y se descubra el verdadero valor del dinero.
Realizar actividades del hogar tan sencillas como limpiar el polvo a cambio de algunas monedas, hará de la búsqueda del primer empleo una labor entretenida y deseada por los futuros jóvenes. La psicóloga María Clara Arboleda explica que esa clase de acuerdos son denominados Motivación Extrínseca y que son una excelente herramienta para desarrollar en los niños el amor por el trabajo y el verdadero valor del dinero.
"Es una excelente herramienta en cuanto a que enseñas a tus hijos a que el dinero no es regalado. Sin embargo, el equilibrio está en desarrollar en ellos una Motivación Intrínseca para que encuentren gusto ayudando sin necesidad de ser recompensados con dinero".
LISTA
Top 10 de los primeros empleos más populares
- Vendedor de ropa.
- Mesero en un bar.
- Mesero en un restaurante.
- Vendedor de productos por catálogo.
- Realizar trabajos para compañeros.
- Mensajería.
- Impulsador de unamarca de trago.
- Trabajo en elnegocio familiar.
- Paseadorde perros.
- Dictar alguna clasepara conocidos.













