¿Qué hacemos con la opinión? | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Vie Feb 23 2018
21ºC
Actualizado 08:37 am

¿Qué hacemos con la opinión? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 03:41:59

¿Qué hacemos con la opinión?

¿Qué hacemos con la opinión?

Cinco días de vacaciones en octubre no son más que cortinas de humo, parapetos, ridículos y burlones para enmascarar el  daño que los gobiernos de Pastrana y Uribe han hecho al sector educativo, todo por ahorrar dinero ajeno y asegurar el futuro de sus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, etc.
Por favor, saque cuentas: dos meses de descanso merecido a los educadores recortados abruptamente y con fusil en mano. Pago por cada cliente-alumno al rector para que éste convierta el salón de clase en un hacinamiento carcelario.

Recorte del 24% de incremento salarial (Samper nos había sacado de la miseria a los educadores) montando cuentos como cualquier estafador alrededor del crecimiento económico para justificar 4% de incremento salarial, horrendo instrumento de plusvalía desnudado por Marx hace años.

Recorte de mesadas, prestaciones y pensiones ¿Para trasladar? a la “seguridad democrática”. Más “productivo” un fusil que una tiza y la ganancia para Suiza.
Total, sigamos escribiendo que en las dictaduras nada escapa a los desmanes psicosomáticos del verdugo.

Nota: ¿Cómo no hablar de Uribe, si para el 2010 él y su combo piensan “asesinar” (cercenar pensión vejez) arrebatando más de media vida de trabajo y cometiendo el peor crimen laboral que es perder la pensión por falta de semanas cotizadas. ¿Dónde estará la solidaridad y lealtad de los colegas?

Edgar Sanabria Becerra

Espa - Bol

El parque Bolívar es el de la nostalgia, las promesas y el boato de cada fecha conmemorativa del Libertador Simón Bolívar. Pero nada más.

¿Dónde está el civismo de esta ciudad? ¿Dónde quedó la generosidad de los bumangueses y sus entidades más representativas? ¿Por qué tanta desidia y falta de respeto para nuestro Libertador? ¿Acaso será que vale un dineral restaurarle la espada al magnífico monumento que honra el parque Bolívar y es obra del maestro Carlos Gómez Castro?

Alguna vez un candidato a la Alcaldía y sus seguidores del movimiento bolivariano se apostaron allí con las más atractivas promesas para la ciudad. Alguien miró hacia arriba y se acordó de la emblemática espada en mala hora robada por algún desadaptado social.

Ojalá para la próxima fecha histórica y de recordación bolivariana ya haya vuelto la espada a su sitio, bien sea por colecta pública, por rifas, bazares o la generosidad oficial tan desprendida para reinados y celebraciones a porrillo, o por los magnates de la industria y el comercio, o simplemente por un buen herrero y fundidor que le dé de regalo a Bucaramanga en su próximo cumpleaños el 22 de diciembre, a manera de desagravio y se le retorne a la majestad a la estatua, símbolo de la libertad que tanta falta nos hace.

De pronto, también puede haber otra alternativa, con los buenos oficios de tanto bolivariano convencido de la unidad latinoamericana, una petición al ciudadano Presidente Chávez para que nos participe de su revolución con una espada que nos hermane más con nuestros vecinos y hermanos venezolanos.

Hernando Loayza Camargo


Lo  nuestro es nuestro

Un proyecto de ley propone sacar del Escudo Nacional el istmo de Panamá porque desde 1903 ya no pertenece  Colombia y que a cambio quede plasmado el archipiélago de San Andrés y Providencia,

cuya soberanía se ha visto en aprietos por la pretensión sin fundamento de un loquito caribeño, Daniel el travieso, que para armar bochinche afirma que el archipiélago le pertenece a Nicaragua. Hay suficientes razones para que se le haga un cambio al escudo en ese sentido si con ello nuestro territorio insular se integra aún más al continente patrio. Sin dejar de tener en cuenta que somos el único país suramericano bañado por el Atlántico y el Pacífico.

Algún comentarista plantea también que al himno nacional se le haga un retoque en la parte que habla de Dios  en una forma incongruente, despectiva y poco humilde. Y otro más dice que en los escudos de los países islámicos la presencia del creador se hace notar con el Corán o el color verde.

Mi comentario se inclina a que a Dios lo dejemos quieto en el himno como está escrito. No creo que su autor, Rafael Núñez hubiera querido irrespetar a nuestro Hacedor. Si ya los constituyentes sacaron a Dios de la Constitución, la religión católica de las escuelas, los congresistas aprobaron la muerte de las inocentes e indefensas criaturas en el vientre materno y la muerte inducida a los enfermos terminales, ¿qué más falta? Quizá un carné para que los católicos podamos ir a misa.

Y nos vanagloriamos criticando a los islámicos por su recalcitrante fanatismo. Siquiera ellos aún creen en Alá y aceptan inmolarse por él, mientras el pueblo más católico del mundo va desterrando a Dios de todo.
¿Será acaso ésta la causa de que nuestra pobre Colombia la aquejen tan graves y trágicas desgracias?

Tobías Herrera Méndez

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad