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Funcionarios inmarcesibles | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-30 05:00:00

Funcionarios inmarcesibles

El mal ejemplo cunde. No renunció Samper cuestionado, no obstante la contaminación “tóxica “de su campaña presidencial. Desde entonces, la responsabilidad política, la dignidad de los funcionarios y la majestad de los presidentes desapareció.
Funcionarios inmarcesibles

Si las calidades mencionadas subsistieran hoy, el ministro de agricultura, el joven Arias, debiera haber renunciado, pues al menos cuatro altos funcionarios bajo su mando han salido en circunstancias escandalosas.

El ministro de la Protección Social, responsable de la liquidación del ISS, del fracaso de la Nueva EPS, de la  famosa PILA, pero sobretodo implicado en el delito de cohecho por el cual condenaron a Yidis Medina, también debiera haber renunciado.

El ministro de defensa Santos, responsable de pasados viejos falsos positivos, pero también de las desapariciones y posterior entrega de cadáveres de jóvenes supuestamente caídos en combate a pocas horas de su desaparición, también ha debido renunciar.

El ministro Valencia, del Interior y la Justicia, mantiene una  posición insostenible, por la conocida imputación a su hermano de favorecer delincuentes desde su cargo en la Fiscalía, pero su jefe le ha ordenado seguir la consigna de “aquí estoy y aquí me quedo”.

El ministro de Transporte, además de su fracaso en la política vial, ha consentido en las altas dependencias de su cartera, como INCO, a varios funcionarios que dimiten bajo graves acusaciones de la Fiscalía, pero tampoco renuncia.

César Mauricio Velásquez,  o el “curita”, como lo llaman sus interlocutores delincuentes por su pertenencia al Opus Dei, no ha renunciado. Acostumbrado al cilicio o tortura autoinflingida, no siente  el peso de la dignidad.

Ya se fueron indignamente Londoño, Noriega, Arana y otros por sus propias culpas. También la “Conchi” por responsabilidades imputables a padre y hermano.

Todos se sientes príncipes de la impunidad. Todos perciben el respaldo del régimen. Los valores de la codicia, la avaricia y la ambición hoy se exhiben en lugar de la dignidad, la majestad y la responsabilidad política.
Se han creído los ministros de Bush.  ¿Qué tal un Bush III?

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