Para usted puede ser muy fácil decir "sí" o "no", pero existen ciertas situaciones más comprometedoras que le generan una gran dificultad para responder con una negativa. Imagínese diciendo "no quiero casarme aún" o "no me gustas en realidad", incluso "no me cayó muy bien tu mamá". Sin embargo, debe saber decirlas a tiempo y con total sinceridad.

Publicado por: Paola Bernal
Para usted es muy sencillo decir "sí me gusta ese vestido" o "creo que eso no te queda bien". Ante cosas sencillas o preguntas fáciles, no hay que pensar dos veces para decir "sí" o "no". Pero en la vida pueden presentarse situaciones que le generen un gran nudo en la garganta o varias vueltas en la cabeza, cuando se trata de dar una respuesta negativa a otra persona.
No hay nada más fácil que decir "no quiero ir", "no me gusta", "no es de mi tipo", "no me gustó el final".
Pero cuando tiene que trasladar ese "no", esa sencilla palabra a otras situaciones de su vida, es probable que no sea capaz siquiera de pronunciarla, pues no sale la voz, se entrecortan las palabras, no hay fluidez, incluso siente temblor en la voz.
Cuando un "no" como respuesta se torna complicado, puede deberse a la falta de seguridad en la respuesta, a las dudas que tenga detrás de ese "no" o a la falta de sinceridad.
Imagínese usted en una situación así: Lleva varios años con su novio o novia, su pareja retoma el tema del matrimonio y su respuesta es: "no estoy preparada para dar ese paso". Seguro le resultará complicado responder con esa negativa.
O por un instante imagínese esa situación incómoda en la que una persona cercana a usted le manifiesta el gusto infinito y los sentimientos de estar con usted como pareja, pero la respuesta es "no me gustas".
Sin embargo, el "no" como respuesta es necesario pues no se puede quedar en la pena, en el qué dirán, en el "de pronto hiero con mi respuesta" o "no quiero lastimar". Recuerde que muchas veces es mejor que duela en el momento y haya una solución a tiempo.
Pregunta y respuesta
Maritza Rodríguez
Psicóloga
En el caso de que una persona deba decir "no estoy preparada para casarme" o sencillamente "aún no quiero dar ese paso", ¿cómo hacerlo de forma correcta, así cueste?
Debemos tener la capacidad de expresar los sentimientos de forma adecuada. Se trata de ser asertivos, tener la capacidad de expresar lo que sentimos sin lastimar a nadie, sin ofender, sin mitigar los derechos del otro.
Ante esa situación particular lo que debemos hacer es tener un diálogo y confianza con la pareja para que nos permita expresar de manera sincera lo que sentimos.
Por lo general podemos pensar, ¿cómo decirle que no quiero casarme con él, si mi respuesta va a lastimarlo o va a pensar que no estoy segura de lo que siento por él? Eso es normal pensarlo, pero es más importante decirlo que callarlo y dejar que las ilusiones vayan creciendo, o peor aún, aceptar casarse por presión o temor de decir con libertad lo que pienso y siento.
De tener dudas, ¿cómo resolverlas para no terminar dando una respuesta apresurada de un hecho tan trascendental como el matrimonio?
En este caso lo que debemos analizar es que culturalmente idealizamos el matrimonio. Muchas veces creemos que con quien debemos casarnos es con aquella persona perfecta que aún no hemos encontrado y que por supuesto nunca encontraremos. Eso afecta más la toma de decisiones.
Si se tiene dudas frente a una respuesta de este tipo, debemos empezar por entender que el matrimonio es un compromiso que da tranquilidad pero también debe ser asumido como un negocio o un contrato con la pareja. Debemos entrar a analizar qué queremos hacer antes de casarnos. Como pareja debemos mirar cómo está nuestra vida social en pareja, nuestra vida económica, nuestra vida sexual, si queremos hijos, qué metas queremos alcanzar y analizar que después de la fiesta de matrimonio debemos sortear las diferentes situaciones que se presenten.
Importante que antes de dar una respuesta conozcamos la historia de nuestra pareja, qué quiera ella, y aceptar el compromiso o desistir a tiempo.
¿Puede ser un grave error contarle a otras personas la duda que tenemos y que precisamente quien espera una respuesta termine enterándose por otros canales de nuestra negativa?
Pienso que el error no está en contarles a otras personas. El error está en no saber elegir a la persona que le contamos, el error es que esa persona en la que depositamos nuestra confianza nos falle y divulgue lo que pensamos.
Contarle a alguien puede ayudarnos a discutir lo que sentimos, a escuchar otros puntos de vista, puede hacernos sentir mejor, pero definitivamente el error es que no sepamos seleccionar a esa persona que nos escuchará.
"No me gustas"
Manifestarle a una persona que "no" le gusta, puede resultar bastante incómodo. Pero lo cierto es que debe decirlo a tiempo, ya que con el paso de los días aumentará las ilusiones en el otro y dolerá más el rechazo hacia ese sentimiento.
Para eso es importante que usted se llene de valentía y diga de manera sutil "no estoy preparada".
Según explicó la psicóloga Maritza Rodríguez, de lo que se trata es de "tener la habilidad de poder expresar, de decir lo que siento, que aunque no es fácil, debe hacerse a tiempo".
"Cuando una persona no siente nada por la otra es más fácil decir "no me gustas", pero cuando hay algún tipo de confusión porque se ha generado un vínculo, es más complicado", dijo Rodríguez.
De no saber cómo decir "no", la recomendación de la experta es organizar la frase de forma diferente. "Es bueno expresar nuestros sentimientos desde lo que nosotros sentimos. No es bueno decir "es que tú no me gustas", o "es que tú no eres el tipo de persona que busco" o "es que tú no cumples con ciertas características que yo busco en un hombre o en una mujer". Por eso lo mejor es decir "yo estoy buscando otras cosas en este momento de mi vida" o "no me siento dispuesta para iniciar una relación en este momento". Es más fácil hacerlo desde ese punto de vista", indicó la psicóloga Maritza Rodríguez.
Para la psicóloga Ana Juliana Becerra, lo más importante y correcto es no llegar hasta el punto de alimentar una ilusión.
La profesional explica que de no haberse hecho a tiempo es porque existen tres factores. Uno de ellos, la falta de confianza hacia esa persona para manifestarle que no nos gusta, la segunda, quedarnos en pensamientos como "es que no quiero herir sus sentimientos" y la tercera, creer que con el tiempo podremos ilusionarnos o que la persona va a cambiar ciertas situaciones que aún no me convencen de él.
"En el caso de que no haya confianza es importante hacer ese primer voto y manifestarle que no se va para ningún lado, pues de no hacerlo los dos estarán perdiendo el tiempo. En el caso de quedarnos en la excusa de que no queremos herir los sentimientos de la otra persona, debemos entrar a mirar que después de mucho tiempo va a ser aún más doloroso y comprometedor, porque los sentimientos se van afianzando, arraigando", enfatizó Becerra.
En el caso de esperar a que podamos ilusionarnos, Becerra indicó que "lo único que estamos haciendo es postergando una charla incómoda, porque sabemos que en el fondo solo una persona en un millón tendrá un cambio en sus sentimientos. Incluso sabemos que las personas no cambian por nosotros, si no cambian ellas mismas. Puede que exista un caso en el que no queramos tener algo con una persona porque tiene frenos y que al final cambiemos de idea porque es algo momentáneo, pero son muy pocos los casos".
El llamado de la profesional Ana Juliana Becerra es a ganarle al miedo para que decir "no", en estos casos, no resulte aún más doloroso para los dos, tanto para la persona que tiene que decirlo como para quien lo escuchará. "De no hacerlo a tiempo estamos realizando un engaño, sosteniendo una mentira por mucho tiempo. Aunque es complicado porque sabemos que nadie va a sentirse bien en esa situación, sí podemos evitar otras consecuencias, e incluso la persona que escucha el "no" con el tiempo terminará agradeciendo nuestra sinceridad.
Lista
Errores que no debe cometer al decir "no"
1. Dar muchas vueltas: Esto puede llevarlo a terminar mezclando temas, a salirse del objetivo central de la conversación, a hablar cosas sin sentido y a lastimar.
2. No ser claro: Esto puede llevarlo a utilizar términos o situaciones que se salen de contexto. Una cosa es que no sepa decir las cosas y otra, que confunda a quien escucha.
3. Dejarle todo al tiempo. El tiempo no sanará nada, por eso un grave error es esa pasividad que solo hace que se aumenten las expectativas en el otro o que quien debe escuchar el "no" no se prepare a tiempo para la realidad.
Pregunta y respuesta
Ana Juliana Becerra
Psicóloga
En el caso de que una persona deba decir "no estoy preparada para casarme" o sencillamente "aún no quiero dar ese paso", ¿cómo hacerlo de forma correcta, así cueste?
En este tipo de casos que implican decisiones para nuestra vida, un "no" debe ir acompañado de muy buenas razones, pues eso nos proyectará seguros de lo que estamos diciendo.
En decisiones tan importantes no nos podemos dejar llevar por intuiciones para decir "no", sino haber pensado las cosas, evaluando qué es lo más beneficioso para ambos.
Por eso la respuesta debe permitir un diálogo cordial sin ofender al otro, de tal forma que la persona que escucha es capaz de entender que no estoy diciendo simplemente "no", porque hoy me levanté con miedo, sino porque he tenido un momento reflexivo y estoy pensando en el bienestar de los dos.
Siempre esa respuesta resultará negativa para quien la escucha, pero cuando uno puede mostrar lo positivo que puede ser, logrará hacer reaccionar a la otra parte.
En ese caso la persona puede decir "no es que no te quiera", simplemente veo que aún no estamos preparados en lo económico para casarnos, por ejemplo.
Siempre debemos responder con un poco más de peso y no desde lo irracional.
¿Por qué es importante decir ese "no" a tiempo?
Es mucho más beneficioso decirlo en el momento justo, pues así nos estamos ahorrando problemas a futuro. Es tan sencillo como decir o me incomodo yo si no digo lo que pienso o incomodo al otro con la verdad. La idea es que ninguno de los dos se incomode, por eso debemos verlo como ocurre con los negocios. Debo ser capaz de decir "creo que no me convence ese trato que estoy haciendo contigo", o "en este momento no es oportuno". Lo importante es mostrar que no es por la persona, sino por la situación en sí. Hay que verlo como una negociación, si las condiciones no te sirven sencillamente las consideras, teniendo en cuenta qué es lo más apropiado.
¿Qué consecuencias pueden presentarse al no saber decir "no" a tiempo y al contrario dejarnos llevar por un "sí" que no queremos, tan solo por pena o miedo?
La principal consecuencia es que estás dejando las decisiones de tu vida a otras personas y ahí estamos empezando mal. No está bien que otros decidan por ti, sobre todo si estamos hablando de personas adultas.
Los efectos negativos serán el no estar nunca satisfechos con los resultados, incluso la persona va a sentirse malhumorada. Las cosas no son como tú quieres sencillamente porque les permitiste a otros decidir por ti.














