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Un negocio peligroso | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-02 05:00:00

Un negocio peligroso

La oraci√≥n es un negocio peligroso.Se producen resultados.La oraci√≥n de fe puede mover monta√Īas. Puede sanar al enfermo. Puede vencer al mundo. Puede obrar milagros. ¬ďPuede mucho.¬Ē
Un negocio peligroso

Es como la bomba atómica al menos en dos similitudes. Puede ser tan peligrosa. Y ciertamente es muy poco explorada.

Los creyentes no han experimentado con la oración, solo como medida de emergencia o una práctica convencional que debe ser continuada, así como una suscripción a una serie de lecciones culturales.  Es la cultura -no la convicción- que mantiene a algunos en oración.

Todo el campo de la oración, y orar para tomar el poder ilimitado, no ha sido explotado, teniendo el resultado que leyes espirituales siguen sin ser descubiertas por los creyentes en general.

Hay cierto peligro y riesgo en toda exploración de nuevos campos. Todo científico sabe eso. Todo explorador de lo espiritual se dará cuenta que también es verdad.

Una ley espiritual dice que debemos buscar y ser humildes para aceptar la voluntad de Dios, cualquiera sea para nuestras vidas. Nuestras oraciones no deben ser esfuerzos para inclinar a Dios hacia nuestra voluntad y deseos, sino rendimos a su voluntad, cualquiera sea.

Nos olvidamos que Dios a veces tiene que decir ¬ďno¬Ē. Oramos a Dios como nuestro Padre celestial, y como sabios padres humanos, √Čl a menudo dice: ¬ďNo¬Ē, no porque se le ocurri√≥ o por capricho, sino por sabidur√≠a y amor, y por saber lo que es mejor para nosotros.

Cristo mismo, en la agonía del Jardín del Getsemaní, oró con cierta estipulación que la voluntad de Dios -no la suya- sea hecha. Este es el componente, la resolución divina, que los escépticos no pueden comprender, y el que los creyentes deban aceptar, y que trae respuestas a las oraciones.

El entregar nuestra voluntad a la voluntad de Dios es muy difícil para nosotros. Es ese factor desconocido -a veces no saber cuál es la voluntad de Dios en un caso en particular- que hace el orar algo peligroso.  Habitualmente aprendemos cuan maravillosa es la voluntad de Dios, realmente es solamente a través de la experiencia.

Tan pronto como estemos dispuestos a aceptar lo que Dios ha decidido con respecto a lo que estamos orando, cualquiera Sea el resultado, ahí, solo ahí nuestras oraciones serán respondidas. Dios siempre está más deseoso de darnos buenas cosas de lo que nosotros estamos ansiosos para recibirlas.
Se√Īor, ens√©√Īanos a orar Lucas 11:1

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