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Murió el sentido común | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-02 05:00:00

Murió el sentido común

Así nos leyó esta noticia un coloquial amigo: “Hoy lloramos la muerte de Sentido Común, que estuvo entre nosotros muchos años. Nadie sabe qué edad tenía. Sus datos se perdieron en los vericuetos de la burocracia.
Murió el sentido común

Cultivó lecciones tan valiosas como: “Hay que trabajar para tener techo propio” y para reconocer la validez de frases como: “La vida no siempre es justa”; “tal vez haya sido yo el culpable”.

Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas: “no gastes más de lo que ganas”; “los adultos, no los niños, están a cargo”. Su salud se deterioró cuando aplicaron reglas bien intencionadas, pero ineficaces: Informes sobre un niño de seis años acusado de abuso sexual por haber besado a una compañera de clase; adolescentes que debieron cambiar colegio porque denunciaron a un compañero narco-distribuidor y una maestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado; ello lo llevaría al coma.  

Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos. Colapsó cuando las escuelas debieron requerir permiso de los padres para administrar una aspirina, poner protector solar o colocar una curita a un alumno,  pero tenían prohibido informar a los padres si una alumna estaba embarazada y menos, si quería abortar.

Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias en infames negocios y cuando los criminales recibían mejor trato que sus víctimas. Para Sentido Común fue un duro golpe saber que uno ya no puede defenderse de un ladrón en su propia casa, pero sí que el ladrón pueda demandarnos por agresión.

 

La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres: Verdad y Confianza, la de su esposa Discreción, la de sus hijas Responsabilidad y Justicia y la de su hijo Raciocinio. Le sobreviven sus espantosos hermanastros: “Llamen a mi abogado”, “Yo no fui”; “No te metas” y “Soy una víctima de la sociedad…”  No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron.”

Escritor Ito

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