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Reflexiones | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-02 05:00:00

Reflexiones

En esta hora de ahora, se requiere con urgencia que toda la sociedad reflexione sobre esa epidemia, que está cubriendo con un manto de oprobio a nuestro país:
Reflexiones

la agresión a los niños con todas sus perversas modalidades. Estamos espantados con el atroz crimen del niño Luis Santiago Lozano, donde concurrieron diferentes complicidades. Repudiable, condenable, caben todos los epítetos, y aspiramos a la máxima condena para estos asesinos. Pero las últimas estadísticas reproducidas en estos días por diferentes medios de comunicación, dan cuenta de que en este año han sido asesinados 600 niños. En el año 2007 fueron maltratados, torturados, reclutados, abandonados etc. casi 30.000 niños, de lo que se conoce por fuentes oficiales.

Ayer un distinguido periodista de la emisora La W, recordaba que hace aproximadamente 3 años los paramilitares asesinaron en San Juan de Apartadó a 4 niños hermanos, delante de sus padres quienes también fueron masacrados. Me pregunto: ¿para ese momento, tan desgarrador, qué actitud asumió la sociedad?, ¿qué hizo el Estado y sus autoridades?. ¿Será que solo si estas conductas aberrantes ocurren en nuestro vecindario, reaccionamos?, ¿hasta ahora insistimos en la cadena perpetua para estos depravados?. Muy demorados o desmemoriados.

Lo peor que nos está ocurriendo, es que pareciera que solo en la medida en que el atropello a los niños es cada vez peor, nos pronunciamos. Basta ya, hemos sido testigos de bandidos incorregibles que a base de rebajas, terminan pagando condenas exiguas, como el caso del monstruo Garavito, motivando a delincuentes y desmoralizando al ciudadano. Nadie se vuelve de repente infame.

Por ello el legislador debe valorar con buen juicio las leyes que promulgan, para no ser generosos con quienes no lo merecen. Una sociedad enferma que produce individuos que atentan contra seres inocentes, inermes, que merecen toda la protección, necesita remedios inmediatos, sin más concesiones o dilaciones.

Aun cuando un hecho tan repudiable como el que hoy todos lamentamos en Colombia, envía un mal mensaje a la comunidad internacional, en otras latitudes ocurren similares hechos escabrosos, con la diferencia de que en esos países, de antaño se han tomado correctivos drásticos en todo lo que corresponde con el tratamiento que se les debe a los infantes. Nosotros vamos a la zaga y no habrá más momentos para corregir lo imperdonable.

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