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Viernes 28 de enero de 2011 - 12:00 AM

¿Cuándo es bueno ceder?

Usted debe tener claro esto siempre que discuta: Al final tendrá que pasarle su malestar y volver a retomar esa amistad, su relación de pareja, de compañeros de trabajo, de estudio. Por eso no se deje llenar de ira por pequeñeces, y al contrario, aprenda a ceder a tiempo para que no pierda tanto tiempo dándole vueltas a una situación que no lo amerita.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

Pregúntese cuántas veces se ha enfrascado en peleas sin sentido y al final ha tenido que bajar la guardia, pues no puede pasar toda su vida haciendo cara de revólver o peor aún, peleando solo.

Muchas veces esas situaciones se dan porque usted le da a pequeños detalles la magnitud de una hecatombe, que se pueden solucionar con una simple sonrisa, con un "volvamos a empezar de cero", "hagamos que aquí no ha pasado nada".

Incluso, pareciera que muchas personas se empeñaran en discutir, como si les gustara.

¿Por qué no acudir a estrategias de reconciliación con un sencillo "mejor dame un besito y no sigas discutiendo"?

¿Por qué no acudir al famoso juego de "piedra, papel o tijera", para que con esta simple técnica el que gane sea quien decida qué hacer ese día y el otro ceda sin dificultad?

Por eso muchas veces habrá visto parejas que no discuten aparentemente por nada, que viven en constante armonía, logrando el equilibrio y cumpliendo su verdadero objetivo en la vida: ser felices.

Así que es hora de que empiece a analizar hasta qué punto usted le está dando trascendencia a cosas que no tienen más solución que un simple "lo siento", "me pasé", "perdóname".

Es hora de que no desperdicie su vida en discusiones sin sentido y aprenda a ceder.

A veces es la mejor estrategia para que usted también gane.


Si no llama, no busca, no ruega

Existen personas que se declaran "cien por ciento orgullosos".

En las relaciones son los que no llaman, no buscan, no ofrecen disculpas y se quedan sentados esperando a que la otra persona sea quien dé ese primer paso.

Por lo general, estas personas han dado con parejas que son sumisas, o sencillamente racionales y saben cuándo es bueno agachar la cabeza y decir: "fue mi error".  

Pero si usted es una persona que no se acerca a su pareja para hablar, para solucionar las diferencias, debe tener presente que la otra persona tarde o temprano se cansará de asumir siempre el mismo papel.

Así que lo importante es que desde ahora empiece a realizar ese sano ejercicio.

Para que las discusiones o peleas sin sentido no se lleven días o semanas enteras, sea capaz de asumir su papel dentro de la relación, darle valor al otro y saber que es el momento de acercarse y tomar usted las iniciativas a favor de las reconciliaciones.

Para el psicólogo especialista en PNL, Carlos Mauricio Peñalosa, "el hablar, el dialogar, el expresar, es el mejor camino para los dos, no solo para una persona; por eso cuando alguien discute no debe buscar quien gana y quien pierde, porque en realidad gana la relación. Debemos bajar ese orgullo porque es antiespiritual, es un antivalor. Debemos demostrar humildad, reconocer que nos equivocamos, pues eso nos hace personas grandes, porque estamos entendiendo que no hay fracasos sino aprendizajes y que como seres humanos podemos equivocarnos pero aprender basados siempre en el respeto".


preguntas y respuestas

Carlos m. Peñalosa

Psicólogo PNL

¿Por qué algunas personas se enfrascan en una discusión y no salen de ella? A veces pareciera que una disculpa no basta. Lo primero es que en una relación cada uno quiere que el otro sea como uno, entonces queremos amoldarlo a nuestro esquema mental.

En el caso de las mujeres es importante que los hombres sepan que ellas son auditivas y por eso deben cuidar muy bien sus palabras. Además, las palabras terminan teniendo fuerza. En el caso de los hombres, ellos se rigen más con lo que ven.

Desde esta perspectiva, las parejas suelen discutir y al final desean tener la razón, incluso por orgullo. Por eso suelen llevar la contraria y eso al final solo destruye más la relación.

¿Cómo no perder el tiempo en banalidades y al contrario saber que ceder trae beneficios para las dos partes? Cuando nos quedamos en las discusiones sin sentido, eso nos genera preocupaciones y ¿qué son las preocupaciones? No son nada más que quemar nuestra mente. Por eso debemos entrar a analizar qué semillas estoy cultivando en mi mente, cómo puedo canalizar las discusiones sin sentido y volver más estable la relación. Debemos entrar a preguntarnos ¿qué es lo que queremos con esa discusión?

También es importante entrar a analizarnos y decir si en realidad estamos discutiendo por cosas simples, porque la persona llegó temprano, porque llegó tarde, porque no fue, porque fue. Debemos evaluar si la razón de muchas de nuestras peleas radica en el inconformismo. Es tan sencillo como entrar a analizar cómo algunas mujeres hablan pestes de sus esposos y los esposos de ellas, pero cuando se les pregunta si se van a separar dicen que no lo harán y entonces le preguntamos en consulta, ¿de esa manera te refieres a tu esposo?, y se quedan calladas.

¿Cómo hacerles ver a las personas que muchas veces la vida se les va enojándose por todo cuando tan solo una sonrisa, una palabra de corazón puede acabar con las discordias? El mejor ejercicio aparte de la risa es que las parejas logren mirarse por lo menos cinco minutos fijamente. Cuando se miran logran encontrar ese fin, ese rapport (el proceso de acercarnos al modelo del mundo de la otra persona).

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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