Reflexiones sobre un hecho atroz | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 18 2017
25ºC
Actualizado 05:13 pm

Reflexiones sobre un hecho atroz | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-05 00:38:19

Reflexiones sobre un hecho atroz

Reflexiones sobre un hecho atroz

Jamás mi generación anclada en la primera mitad del Siglo XX llegó a imaginar que  descenderíamos a un abismo tan lóbrego, como el que se refleja en un padre que paga quinientos mil pesos para que secuestren y “desaparezcan” a su hijito de once meses de nacido, una mujer que se vende para realizar el doble crimen contra una criatura indefensa y ambos, instigador y asesina, perpetren el acto inhumano y brutal como si fuera solución aceptable para no tener que pagar por el sustento de la hermosa criaturita abandonada por su progenitor, al igual que a su madre, en absoluta pobreza.

Vivíamos en un país apacible, tranquilo, regido mas que por la Constitución y la ley, por una ética social y ciudadana donde la palabra empeñada, el respeto por la vida y los dictados del honor, constituían fronteras intransgredibles. El medio rural que conocí a fondo en una hacienda cafetera de Cundinamarca, a cuatro horas–mula o caballar, del terminal de carretera más cercano, era sano, se obedecía la ley, se acataba la autoridad y se cumplían los mandatos de la religión que se enseñaba a practicar desde la infancia por padres y maestros.

Sociedad patriarcal y paternalista si se quiere y por lo tanto necesariamente mutable, pero que garantizaba relaciones armónicas y cordiales entre patrones y arrendatarios de parcelas. Rubriqué este conocimiento en mis primeros años de oficial, cuando los batallones permanecían en sus  cuarteles recibiendo unos, impartiendo otros, instrucción y entrenamiento en guerra convencional. ¿Cómo, por qué razones inmanejables, ese patrimonio tan valioso se extinguió hasta los extremos que hoy presenciamos en atormentada impotencia? Una causa primaria es innegable. De ella se desprenden en una u otra forma todas las demás: la intolerancia política, el fanatismo sectario, el caudillismo irresponsable, las minúsculas o grandes ambiciones de dirigentes miopes y pugnaces.

¿Qué hacer? Colombia necesita ser reconstruida desde los cimientos, en colosal esfuerzo que demanda una educación formativa como base insustituible. Esto consumirá tiempo. Esfuerzo colosal solamente posible con una reflexión profunda ¿imposible? De una clase política. Una acción docente tenaz, persistente de las autoridades, los medios de comunicación. Hasta forjar una nueva patria.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad