El proyecto que les permitiría obtener el título de Ingenieros Mecatrónicos, se convirtió a la vez en esa semilla que meses después daría vida a su empresa, que hoy en día es la primera empresa de robótica santandereana y una de las pioneras en este campo en todo el país.
El primer desarrollo de robótica de Juan Carlos Forero y Andrés Cruz, fue una prótesis mioeléctrica para brazo.
“La idea de realizar este proyecto surgió por parte del decano de la facultad quien les ofreció la posibilidad de construir esa prótesis a los estudiantes más sobresalientes de nuestra promoción, que era la primera de esta carrera. Sin embargo ellos no aceptaron y el reto quedó planteado. A nosotros nos pareció una idea muy interesante y decidimos ofrecernos para llevar a cabo el proyecto”, recuerda Andrés.
Así fue como durante varios meses estuvieron trabajando en el desarrollo de la prótesis, basados en el principio de control bioeléctrico que se fundamenta en el concepto de que siempre que un músculo en el cuerpo se contrae o se flexiona, se produce una pequeña señal eléctrica que es creada por interacción química en el cuerpo.
De esta manera, la prótesis logra interpretar las órdenes del cerebro, y a través de unos sensores, realiza el movimiento ordenado por la persona.
El funcionamiento de la prótesis ha sido comprobado en pacientes que han sufrido la mutilación de uno de sus brazos por causa de las minas antipersonales, o con problemas congénitos.
Evolucionando
Debido a los buenos resultados que esta prótesis tuvo en cada uno de los pacientes que la utilizaban, estos jóvenes decidieron seguir incursionando en el mundo de la robótica y buscar hacer realidad las creaciones, que, al estilo de la serie animada ‘Los Supersónicos’, daban vida a Robotina, y seres con inteligencia artificial, que facilitan la vida de los humanos.
Fue así como nació “Eduardito”. Este primer robot fue utilizado con fines publicitarios. Eduardito, con una imagen muy amigable tanto para niños como adultos, además de estar equipado con una cámara y parlantes que permiten que su controlador pueda interactuar con el público sin ser visto, se encarga de repartir volantes y promocionar diferentes productos.
“Eduardito fue nuestra primera creación hace cuatro años, y desde entonces hemos desarrollado más actualizaciones que nos han permitido crear por lo menos 10 modelos diferentes de robots, con características especiales según las necesidades de cada cliente”, cuenta Juan Carlos.
Y ha sido tal el éxito que sus robots ya han logrado llegar a mercados norteamericanos y brasileros.
Otro de los logros de este par de jóvenes es haber logrado convertirse en los distribuidores exclusivos para América Latina de las principales marcas de robóticas mundiales, lo que les ha servido para abrir nuevas puertas para sus propias creaciones.
“Estuvimos en Brasil, en la feria más importante en materia de seguridad del continente. Allá presentamos una nueva propuesta de un robot vigilante, diseñado de acuerdo a las exigencias hechas por la empresa de seguridad. El robot fue tan impactante que incluso él fue el encargado de cortar la cinta que inauguraba la feria”, recuerda Andrés.
Trabajo en equipo
En 2006, el proyecto de la prótesis mioeléctrica fue presentado en la incubadora de empresas del Sena, en donde recibió un significativo apoyo económico que permitió modernizar un poco más el modelo.
“La idea es quitarles a las personas discapacitadas la obligación de usar el popular gancho y ofrecerles tener una prótesis que simula la mano y que además esté cubierta por un guante que disimule la estructura”, cuenta Juan Carlos.
Esto ha tenido una muy buena acogida y entre los proyectos de estos empresarios está el conseguir inversionistas, con los cuales se pueda financiar la construcción de las prótesis, y seguir distribuyéndola a personas víctimas de la guerra.
“El hecho de que estas prótesis sean hechas en Bucaramanga les da una gran ventaja a quienes la adquieren, porque por el precio por el que se importa hoy en día un gancho, se podría comprar una prótesis de estas”, explica Andrés.
Excelencia en conocimiento
Actualmente Andrés y Juan Carlos trabajan con un grupo de profesionales de la Universidad de Desarrollo e Investigación (UDI), en donde adelantas procesos de mejoramiento de cada uno de sus productos y estudian a fondo cada una de las necesidades que sus clientes proponen, con el fin de desarrollar nuevos productos que puedan facilitar cada vez más las tareas del hogar y la oficina.
Entre sus proyectos está, además de promocionar las prótesis, los robots publicitarios y los de seguridad, desarrollar entre otros unos robots meseros, que complementen el servicio que se presta en hoteles y restaurantes.