Tres días cargados de angustia, rabia y dolor completa la familia de un niño de 8 años, residente en una pensión en la carrera 8 con calle Occ 42, que fue víctima de actos sexuales abusivos por parte de un hombre de 56 años.
La tragedia comenzó el pasado jueves, cuando la madre del menor le pidió que fuera a una tienda y le comprara algunos alimentos. Los minutos pasaron y el niño no regresaba a la habitación donde lo esperaba su mamá. La mujer, angustiada, salió a buscarlo por todas las habitaciones del lugar y nadie le daba respuesta.
Finalmente, tocó la puerta del cuarto del agresor quien no abrió y esperó a que la mujer diera vuelta para dejar salir al niño.
Tras librarse de su agresor, el menor llegó hasta el cuarto y le contó a su papá lo ocurrido. En medio del llanto reveló que el presunto agresor lo hizo entrar al baño de la casa y luego lo obligó a entrar al cuarto, donde le practicó toda clase de actos abusivos.
“El niño dijo que cuando nosotros lo llamábamos el tipo el tapaba la boca y le colocaba un cuchillo a un de sus costados para que no gritara”, relató la madre del niño a la Fiscalía.
“De inmediato me fui y le hice el reclamo al viejo pero no me abría la puerta. Se vino mi esposo, agarró la puerta a pata y la abrió. Al verse sorprendido con un cuchillo intimidó a mi esposo, y cuando éste se volteó a buscar con qué defenderse el hombre escapó por la parte trasera de la casa”, añade la mujer.
A pesar de que la Policía llegó al lugar y se hizo cargo de la búsqueda del agresor, no encontró rastro alguno.
Sin embargo, a las 5:30 de la mañana del viernes, pensando en que nadie lo vería, el atacante regresó a la vivienda a buscar sus pertenencias.
La comunidad se enteró de lo sucedido y comenzó a gritarle al sujeto. No pudo escapar fácilmente, pues la turba lo esperaba afuera de la casa, indignada por lo que le había hecho al pequeño. La Policía llegó y se lo llevó para adelantar las respectivas diligencias judiciales.
No obstante, el presunto agresor fue dejado en libertad, mientras se realizan las investigaciones, pero a la familia le preocupa que el caso se quede en la impunidad.