Aunque no aceptó los cargos que por los delitos de homicidio agravado, lesiones personales y violencia intrafamiliar le imputó la Fiscalía, son varios los testigos que señalan a un hombre de 39 años como el autor material del asesinato de su propio hijo, un adolescente de 14 años.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
La dramática historia ocurrió el lunes a las 6:30 de la tarde en una vivienda ubicada en la calle 25 con 7 del barrio Girardot, tras una riña intrafamiliar que empezó con alegatos y terminó en gritos, heridas y muerte.
Testigos aseguran que el agresor se encontraba tomando licor en compañía de varios de sus amigos, cuando de un momento a otro empezó a pelear con su esposa.
“Él empezó a consumir droga y la mamá de los niños le reclamó para que no les diera ese mal ejemplo a sus hijos. Entonces ella se los iba a llevar de la casa y ahí fue que empezó la pelea”, le dijo un testigo a la Fiscalía.
Afirman quienes observaron los hechos, que el hombre, quien además estaba ebrio, empezó a golpear a su esposa delante de sus dos hijos de 12 y 14 años. Luego de darle varios puños y patadas, el agresor fue a la cocina del inmueble y sacó un cuchillo con el que le propinó dos heridas en el brazo izquierdo a su compañera sentimental.
La brutal y desmedida agresión generó una reacción por parte del adolescente de 14 años, quien en medio de los gritos y el desespero intentó defender a su mamá.
Fue ahí, en ese forcejeo, que al parecer el papá le propinó una puñalada en el pecho al joven, quien herido de gravedad salió de la casa y caminó hasta el CAI del barrio Girardot, donde finalmente se desgonzó.
Una vez en el CAI la Policía embarcó al joven y a su mamá en un vehículo que los trasladó al servicio de urgencias del Hospital Universitario de Santander, HUS, donde a los pocos minutos murió el adolescente.
La captura
Confirmada la muerte del menor, la Policía desplegó un amplio operativo en el sector que terminó con la captura del presunto agresor, quien fue arrestado a las 7:50 de la noche a pocas cuadras del sitio donde ocurrieron los hechos.
“Es una tragedia terrible. El niño muerto y el papá preso. Todo fue por los tragos. El niño se metió a defender a la mamá y tal vez él pensó que era otra persona y lo agredió. Esto es terrible”, dijo entre sollozos una familiar de la víctima fatal.
El capturado fue trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, donde quedó a disposición por los delitos de homicidio agravado, lesiones personales y violencia intrafamiliar.
“La riña se generó por la no autorización para sacar una motocicleta. El hombre intentó sacar el velocípedo, la familia no se lo permite, la mujer interviene y el hombre la agrede, en ese momento el hijo de 14 años intenta intervenir y es cuando es atacado por su padre con el arma blanca. Es triste ver este tipo de hechos cuando la familia solo buscaba evitar que el hombre saliera en la motocicleta bajo el efecto del alcohol y al parecer de estupefacientes”, aseguró el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general José Ángel Mendoza Guzmán.
El capturado, quien pasó la noche en los calabozos de la Fiscalía, se enteró ayer a las 12:00 del mediodía de que su hijo estaba muerto producto de su agresión. El encargado de darle la nefasta noticia fue su abogado.
A las 2:00 de la tarde el presunto homicida fue presentado en audiencia pública en el Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga, donde se registraron dolorosas escenas por parte de los familiares del adolescente muerto y del agresor.
Con el rostro pálido, los ojos enrojecidos y suspirando, el presunto homicida escuchó el relato que la Fiscalía hizo en la audiencia sobre los trágicos hechos que lo incriminan como presunto autor.
Pese a las pruebas y testimonios que aportó la Fiscalía, el capturado no aceptó los cargos que le imputaron. Sin embargo, el juez le dictó medida de aseguramiento en la Cárcel Modelo de Bucaramanga, donde deberá permanecer recluido mientras avanza el proceso penal.













