
La riña inició a las 10:00 de la mañana en momentos en que dos policías, dedicados al control del espacio público, le solicitaron a dos vendedores ambulantes que despejaran el sitio donde tenían sus mercancías.
Según testigos, uno de los vendedores se negó y empezó a alegar con los uniformados con los que se trenzó un forcejeo.
“El tipo sacó un cuchillo con el que empezó a amenazar a los dos policías, a quienes incluso les hizo varios lances. Ese hombre estaba muy furioso y nada lo controlaba”, indicó un testigo de los hechos.
Ante la violenta reacción del vendedor, los dos uniformados solicitaron refuerzos por radioteléfono y en instantes cerca de 20 policías llegaron al lugar para enfrentar la situación.
No obstante, otros vendedores ambulantes de la zona agredieron a la Policía en su intento por evitar que los uniformados redujeran al hombre que tenía el cuchillo, el cual se atrincheró con el arma en la mano en la entrada del parqueadero de un centro comercial de la zona.
Fue entonces cuando en medio de gritos y forcejeos, el caos se apoderó de la calle 35 con carrera 18, donde la Policía intentaba reducir a cuatro vendedores ambulantes.
“Suéltenlos, déjelos ir, no les peguen, déjenlos trabajar”, gritaba la muchedumbre que se agolpó en el lugar para preciar de primera mano lo que ocurría.
Finalmente, luego de varios minutos, entre varios policías lograron quitarle el cuchillo a uno de los vendedores, quien fue esposado.
Antes de ser subido a la patrulla, uno de los cuatro detenidos pateó su mercancía (grapadoras), mientras les repetía a los uniformados: “Quédense con eso”.
A las 10:35 de la mañana los detenidos fueron subidos en una patrulla que los condujo a las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, donde quedaron a disposición.

