Nadie sabe con certeza qué generó el demencial ataque. Lo cierto es que fueron varios los testigos que observaron cómo el miércoles, a las 6:45 de la tarde, un soldado apuntó su fusil y por la espalda le disparó en repetidas oportunidades a su superior, el subteniente Daniel Héctor Acero López.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
El hasta ahora inexplicable ataque, que cobró la vida del subteniente, ocurrió en una finca de la vereda La Válvula, jurisdicción del municipio de Rionegro, Santander, donde una unidad militar de la Quinta Brigada presta seguridad por los trabajos de perforación petrolera que se realizan en la zona.
“El subteniente estaba sentado en una silla, todo estaba tranquilo, cuando de un momento a otro el soldado, sin razón aparente, empezó a dispararle por la espalda. Cuando cayó se le acercó y le propinó otros disparos en la cabeza”, puntualizó un testigo presencial.
Tras el ataque, los trabajadores de la finca, ubicada a pocos metros del lugar donde quedó el cuerpo sin vida del subteniente Acero López, empezaron a correr en busca de un refugio.
“El soldado estaba como loco, les alcanzó a hacer varios disparos a los trabajadores de la finca, que por fortuna lograron huir por el monte y ponerse a salvo”, relató el testigo.
Luego el militar, armado con su fusil de dotación, se dirigió a la casa de la finca y allí amenazó de muerte a dos hombres, una mujer y un adolescente de 13 años que estaban en el inmueble.
“Los hizo salir y los puso de rodillas, les decía que los iba a matar a todos, que necesitaba que le consiguieran un carro para irse. Pero en ese momento en la finca no había vehículos. Entonces luego de algunos minutos salió con el fusil en la mano y se paró en la entrada de la finca”, recordó el testigo.
Justo en ese instante llegó a la finca Eliécer Ravelo, de 29 años, hijo de un reconocido ganadero de la zona, quien se movilizaba en la camioneta de placas BCR-609 junto a dos de sus trabajadores.
“El soldado lo encañonó y le dijo que lo sacara de la zona. Con él iba otro militar, que se subió en la parte de atrás. Mientras Eliécer manejaba, el soldado que mató al subteniente le apuntaba en el pecho con el fusil, y le decía que si a él lo capturaban lo mataba”, acotó el testigo.
El fin de la fuga
Cuando llevaban quince minutos de recorrido, Ravelo le dijo al alterado soldado que tenía que detenerse en la estación de servicio del corregimiento San Rafael de Lebrija, ya que la camioneta se estaba quedando sin combustible.
Para entonces desde la finca donde ocurrieron los trágicos hechos ya habían alertado a la Policía, que de inmediato inició un operativo de búsqueda para dar con el fugitivo.
“Ellos se detuvieron en la estación de servicio y cuando Eliécer se iba a bajar apareció la Policía. Entonces el soldado le apuntó con el fusil en la cabeza a Eliécer, quien alcanzó a levantar cañón del fusil, el cual quedó apuntando hacia el techo de la camioneta. Ahí el soldado hizo varios disparos, pero finalmente la Policía logró reducirlo”, indicó el testigo.
Eliécer Ravelo alcanzó a recibir un disparo en el brazo izquierdo, por lo que fue trasladado al centro de salud, donde le sacaron varias esquirlas y le suturaron la herida.
Por ahora las autoridades tratan de establecer si el otro militar que iba con el soldado que mató al subteniente tiene algo que ver en la situación, o si por el contrario también fue tomado como rehén.
Lo cierto es que el soldado fue capturado por la Policía y trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, de Rionegro, donde quedó a disposición.
El cuerpo sin vida del subteniente fue trasladado a la morgue de Sabana de Torres, donde será entregado a sus familiares en las próximas horas.
“El comandante de la Quinta Brigada y los soldados de Colombia, presentan a los familiares y amigos del subteniente Daniel Héctor Acero López, sus sentimientos de solidaridad y condolencia por tan sensible pérdida que nos enluta”, expresó la Quinta Brigada a través de un comunicado de prensa.
En investigación
A la 1:00 de la mañana de ayer agentes de la Unidad Móvil de Criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, realizaron el levantamiento del cadáver del subteniente Acero López, quien estaba adscrito al Batallón de Infantería No 14 Capitán Antonio Ricaurte, con sede en Bucaramanga. Las causas que llevaron al soldado a perpetrar el violento ataque son hasta ahora desconocidas por las autoridades, que indagan con el resto de la tropa si entre el agresor y la víctima se había presentado algún altercado con anterioridad.















