
El asesino de Ana Carolina Andrade Suárez, de 32 años, no tuvo compasión de que ella iba empujando la silla de ruedas en la que llevaba a su hijo de 11 años, quien está en situación de discapacidad física y cognitiva. En frente del niño le disparó en varias oportunidades hasta causarle la muerte.
El aterrador crimen ocurrió ayer a las 2:30 de la tarde, en la esquina de la calle 28 con carrera 10 del barrio Girardot, en el occidente de Bucaramanga.
“El tipo sacó un revólver y empezó a perseguir a la señora, quien soltó la silla de ruedas en la que llevaba a su hijo y empezó a correr. Se escucharon cuatro disparos y al instante ella cayó al lado de un vehículo que estaba parqueado en la esquina”, dijo un testigo de los hechos.
En medio del caos y los gritos originados por los disparos, Ana Carolina, quien recibió dos tiros en el abdomen, quedó tendida en el andén. Y mientras con las pocas fuerzas que le quedaban pedía ayuda, el agresor, un hombre de 83 años con el que se presume ella sostuvo en el pasado una relación sentimental, emprendió la huida.
“La gente gritaba que lo capturaran pero nadie se atrevió a intervenir, porque el tipo llevaba aún el arma en la mano. Entonces dos muchachos se acercaron a la señora y pararon un carro particular en el que la subieron para llevarla a una clínica”, relató el testigo.
Ana Carolina fue trasladada al servicio de urgencias de la Clínica La Merced, donde murió a los pocos minutos de su ingreso. Los disparos que recibió afectaron algunos de sus órganos vitales.
Lo capturaron
En medio del caos que se vivió en el sector tras los disparos, el homicida huyó hacia la glorieta de la carrera 9, justo por donde a esa hora transitaban en una motocicleta dos agentes de la Sijín.
Luego de escuchar los disparos y los gritos de la gente, los investigadores observaron a un hombre que corría con un arma de fuego en la mano, por lo que lo interceptaron y lo redujeron.
El arma que le incautaron es un revólver calibre 38 que tenía seis cartuchos, cuatro de ellos percutidos. No tenía salvoconducto.
Tras esposarlo, el homicida fue trasladado a las instalaciones de la Sijín, donde fue reseñado y posteriormente conducido a la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, donde quedó a disposición por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.
Se espera que hoy el homicida sea presentado en audiencia pública ante un juez de control de garantías.
A las 3:30 de la tarde agentes del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, realizaron la inspección en el lugar de los hechos en busca de evi-dencias.
Una hora más tarde el CTI se trasladó a la Clínica La Merced y practicó el levantamiento del cadáver de Ana Carolina, el cual fue llevado a la morgue del Ins-tituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga.
El drama familiar
A pocos metros de donde cayó Ana Carolina quedó su hijo de 11 años, sentado en su silla de ruedas. “El niño estaba asustado y a los pocos minutos llegó una señora y se lo llevó del lugar”, relató un testigo.
La persona que se llevó al niño fue Carmen Cecilia Suárez, tía de la mujer asesinada, quien vive a seis cuadras del lugar de los trágicos hechos.
“Un vecino me llamó y me dijo lo que había pasado, entonces salí corriendo, pero cuando llegué ya se habían llevado a mi sobrina para la clínica. Entonces me traje al niño en la silla de ruedas y el maletín que Ana Carolina llevaba”, dijo Carmen Cecilia.
Todo indica que al momento del crimen la víctima, quien residía en una habitación en arriendo en el barrio Girardot, se disponía a llevar a su hijo a una cita médica.
“En el maletín llevaba dos pañales, el tetero y una camisa para el niño. Ella ayer (el martes) me había dicho que tenía una cita médica con un pediatra. Supongo que iba para allá cuando pasó todo”, dijo Carmen Cecilia.
Sobre la presunta relación sentimental que hubo entre el homicida y la víctima, los familiares de Ana Carolina, dijeron no saber nada al respecto. “Ella era muy reservada en sus cosas, la verdad de eso no sabemos nada”, añadió Carmen Cecilia.
Por ahora se desconoce quién se hará cargo del hijo de Ana Carolina, quien ayer, sentado en su silla de ruedas, recibía los cuidados y cariños de su tía.
Este es el segundo crimen contra una mujer que ocurre en las últimas 72 horas. A este homicidio se suma el ocurrido el lunes en Lebrija donde fue asesinada una mujer de 40 años a quien le propinaron una puñalada en el co-razón.

