Los médicos nada pudieron hacer, pues los golpes que sufrió Juan Carlos González, de 38 años, al estrellarse en su motocicleta fueron tan graves, que le causaron la muerte.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Su trágico deceso se produjo el pasado lunes a las 7:15 de la noche, hora en la que se estrelló contra el separador en su motocicleta, una Suzuki Best 125, color gris, de placa FJJ-08A.
Aunque no hay certeza de las causas del fatal accidente, al parecer la víctima, quien se movilizaba desde el sector industrial de Chimitá hacía Floridablanca, habría perdido el control de su motocicleta cuando circulaba frente al mausoleo La Esperanza.
Tras el accidente el cuerpo de la víctima quedó tendido en el asfalto hasta que minutos después llegó la ambulancia de la Defensa Civil, la cual trasladó al herido al servicio de urgencias de la Clínica Carlos Ardila Lülle. González sufrió trauma craneoencefálico severo y murió antes de que los médicos pudieran atenderlo.
Agentes de la Unidad Móvil de Criminalística de la Dirección de Tránsito y Transporte de Floridablanca, realizaron el levantamiento del cadáver y además elaboraron el croquis.
Este martes en la mañana los familiares de la víctima llegaron a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, para reclamar el cadáver.
“Era el mayor de dos hermanos, una excelente persona, muy responsable y trabajador. Tenía dos hijos de 7 y 12 años. Vivía en el barrio Molinos Bajos y trabajaba como mecánico Diesel. La motocicleta en la que se estrelló la estaba pagando a cuotas, la había comprado hace seis meses”, dijo un familiar de la víctima fatal.
Los despojos mortales de González, son velados en la funeraria Inversiones La Paz y hoy en horas de la tarde se cumplirá el sepelio en el cementerio Central de Bucaramanga.













