Cuatro homicidios, tres accidentes de tránsito y un suicido se registraron entre el viernes en la noche y la madrugada del domingo en distintos sectores de Bucaramanga. El hecho más violento se presentó en el barrio La Juventud, al norte de la ciudad, donde murió un joven de 14 años, producto de un disparo en la cabeza.

Publicado por: Redacción Judicial
Las muertes violentas predominaron este fin de semana en distintos sectores de Bucaramanga, especialmente el norte de la ciudad, donde el enfrentamiento entre ‘parches’ o pandillas dejó un menor muerto y otro herido.
Las vías también se vistieron de luto la tarde del sábado. Tres motociclistas murieron; uno de ellos cayó del velocípedo en el que se movilizaba como parrillero, otro perdió el control al dar una curva y el último, chocó contra un tractocamión. Los accidentes se registraron vía a la Costa.
Otra de las víctimas fatales fue un hombre de 46 años, quien el sábado, a las 5:00 de la tarde, fue encontrado sin vida en un pastizal ubicado frente al Mercado Campesino, sector de la Ciudadela Real de Minas. Al parecer, ingirió un veneno.
Balacera en el norte
Los vecinos de la calle 2 con carrera 18 del barrio la Transición II etapa no pudieron conciliar el sueño la noche del sábado, debido a los constantes enfrentamientos entre pandillas.
Según contaron algunos testigos, a las 8:00 de la noche inició una balacera que dejó como resultado un menor de edad muerto y un hombre de 26 años herido.
La Policía aseguró que éste último permanece en grave estado, pues tiene un proyectil alojado en la cabeza.
La víctima fue un menor 15 años. Su familia asegura que llegó proveniente de Cúcuta hace un mes donde vivía con su papá, que esperaba trabajar en la temporada de fin de año y que no estaba inmiscuido en el hecho. “Él estaba sentado en las escaleras del barrio con un hermano cuando se armó la balacera”.
Al parecer, este tipo de enfrentamientos se registran desde hace varios días, porque dos parches de la zona, uno de La Transición II y otro de La Juventud, se disputan el control de una ‘olla’ o la venta de estupefacientes, según denuncia la comunidad.
“Eso pasa desde hace rato y la autoridad no asoma por acá. Todo el mundo sabe que esos muchachos se la pasan en eso y no hacen nada. Necesitamos más presencia de las autoridades o que la Alcaldía haga algo”, comentó un vecino del sector.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga aseguró que el hecho se registró porque al menor le robaron una gorra y que como asegura su familia, no hacía parte de ninguna pandilla. Al conocer lo ocurrido, los uniformados aumentaron su pie de fuerza en este sector. Sólo en la mañana del domingo dispuso un grupo de 60 uniformados, entre personal de la Sijín, el Grupo Especial Goes y patrulleros en motocicleta, para realizar el control.
Según informaron las autoridades a Vanguardia Liberal, por este hecho se capturaron a dos hombres, uno de 19 y otro de 24 años, quienes llegaron a la vivienda del presunto atacante del menor muerto, a cobrar venganza.
Murió en una fiesta
Como Héctor Yesid Alvarado, de 24 años, fue identificado el pintor que murió ayer en medio de una fiesta, en la calle 10 con carrera 4 del barrio La Feria, en Piedecuesta. A pesar de que el hecho es materia de investigación por parte de las autoridades, se presume que el atacante fue un conocido de la víctima, que huye de las autoridades, residente del municipio garrotero.
Según testigos, Alvarado se encontraba con su pareja en una fiesta. Minutos después se presentó un enfrentamiento, al parecer, entre dos mujeres y la víctima intervino. Fue entonces cuando recibió un machetazo en la cabeza, otro en el abdomen y uno más en el brazo izquierdo.
La muerte de Héctor Yesid Alvarado ocurrió a las 6:30 de la tarde del sábado. A pesar de que fue trasladado al hospital de este municipio y luego al Hospital Universitario de Santander donde murió. “No conocemos lo que ocurrió al detalle, pero sabemos que la persona que lo mató está huyendo de la justicia. Pedimos que esto no quede en la impunidad”, pidió uno de los allegados a la víctima.
Falleció en una curva
En el kilómetro 4 + 200 metros de la Vía al Mar, en el retorno de La Cemento, al norte de Bucaramanga, Edinson Becerra Martínez, de 26 años, perdió el control de su motocicleta y murió.
Becerra Martínez se movilizaba en una motocileta Auteco Bajaj, color negro, de placa GBK-97B. Según contaron sus familiares, quienes esperaron durante todo el día en la entrada del Instituto de Medicina Legal para reclamar el cuerpo, el motociclista, tal vez por la oscuridad, perdió el control, se rastrilló sobre el pavimento, se fue hacia el costado izquierdo y al caer, se golpeó con una piedra.
Obreros de la Concesión Vial Los Comuneros le prestaron ayuda y lo trasladaron en una ambulancia hasta el Hospital Local del Norte, donde lo remitieron al Hospital Universitario de Santander, HUS. Allí falleció horas después, a las 8:20 de la noche del sábado. “No hubo nadie que lo salvara. En ese lugar no hay luz, construyeron la doble calzada pero es muy oscuro. Cuando Tránsito realizaba el croquis, casi los arrolla una ‘mula’”, expresó un testigo.
Una puñalada en el cuello
Jeny Paola Meza Solano murió frente a su casa, ubicada en la carrera 23A con calle 7 del barrio La Esperanza I, tras recibir una puñalada en el cuello. Según las primeras versiones del hecho, una vecina de la víctima, quien huyó del lugar, fue la que le quitó la vida en medio de una riña. Meza Solano tenía 22 años y era madre de tres menores. Se dedicaba a la venta de dulces, según contaron sus familiares.
Dos puñaladas en el pecho
“¡Papito por favor no se muera!”. Esa era la frase que gritaba el propietario de un negocio ubicado en la carrera 24 con calle 34, en el momento en que sostenía en sus brazos a un joven de 13 años, que murió el sábado a las 5:00 de la tarde, producto de dos puñaladas en el tórax.
Las primeras versiones del hecho aseguran que la víctima fue asaltada. Sin embargo, según la Policía, el joven falleció en medio de una riña.
Otros comerciantes y residentes del sector aseguran que un hombre en motocicleta fue el que le propinó las puñaladas al adolescente y que no se explican cómo es que el menor alcanzó a llegar hasta la esquina donde estaba la señal del pare, donde se desgonzó.
“Un carro negro que transitaba por allí se detuvo y su cuerpo quedó casi debajo de las llantas”, narró uno de los testigos que vio al joven mal herido. Fue por eso, que quizá, algunos vecinos pensaron, en un primer momento, que se trataba de un accidente de tránsito.
Un motociclista que pasó por el lugar pidió ayuda al ver a la víctima ya tirada en el piso. Pedía ayuda pero ningún vehículo se detenía para auxiliar al herido.
Finalmente, la víctima fue trasladada a la clínica Chicamocha, donde murió a las 6:00 de la tarde.
El presunto homicida, aseguran testigos, sería un vecino, a quien ya tienen identificado. Sin embargo, no existe una versión de las autoridades sobre lo ocurrido.
Se cayó de la motocicleta
A Leidy Cristina Silva, de 26 años, la sorprendió la muerte mientras iba para su casa, ubicada en el sector de Vijagual. Según narraron sus familiares, Silva iba en una motocicleta con una amiga luego de participar en un partido de fútbol, en la vereda Puente Tierra, cuando cayó de la motocicleta y se golpeó en la cabeza. “Ella no se quiso poner el casco, se confió, porque estaba muy cerca de su casa”, dijo una familiar de la víctima.
En medio de la emergencia, Silva fue trasladada a una clínica, pero nada se pudo hacer. La mujer falleció en el sitio del accidente.
Tomó un veneno en vía pública
Juan Manuel Rozo Blanco, de 48 años, fue encontrado por un vigilante en los terrenos de una finca, ubicada frente al Mercado Campesino, en la vía que comunica a la Ciudadela Real de Minas con Girón.
Dos latas de cerveza y una bolsa plástica transparente con un polvo blanco, que según dijeron los investigadores del CTI era cianuro, fueron las pruebas para establecer que la víctima se había quitado la vida.
Al parecer, la víctima trabajaba como orfebre y era separado de su esposa desde hace dos años.
Adelantaron el carril
En el kilómetro 8, en la vía que comunica a Bucaramanga con San Alberto, Cesar, falleció José Antonio Beltrán, un parrillero que viajaba en la motocicleta de placas IEV-21B. Las primeras versiones de lo ocurrido afirman que este velocípedo y un camión de placas IBE-613, quisieron adelantar en una curva a un tractocamión que transportaba maíz y se chocaron.



















