La celebración del Año Nuevo en Bucaramanga dejó dos hombres muertos, quienes fueron asesinados en el Norte de la capital santandereana en medio de riñas.

Publicado por: Redacción Judicial
El primer caso se presentó a las 3:05 de la mañana de ayer en la Manzana 39 del barrio Villa Rosa, donde Jesús Alberto Montero Valencia, de 21 años y soldador de profesión, recibió un disparo en el pecho.
De acuerdo con las autoridades, al parecer, Montero Valencia habría amenazado con un arma a varias personas que se encontraban en una fiesta en el sector, cuando una de ellas desenfundó su arma y le propinó un disparo en el lado derecho del pecho.
La víctima fue trasladada de inmediato al área de urgencias del Hospital Local del Norte, donde minutos después se produjo su muerte por la gravedad de la herida.
“Lo que sabemos es que esta persona habría amenazado a otras con un arma y en respuesta recibió el disparo que finalmente acabó con su vida. En el sitio donde se presentaron los hechos encontramos una pistola neomatica, al parecer, propiedad del hoy occiso”, aseguró el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general José Ángel Mendoza Guzmán.
Agentes de la Unidad Móvil del Laboratorio de Criminalística de la Sijín, realizaron la inspección técnica del cadáver, el cual fue remitido a la morgue de Medicina Legal.
Desde ayer mismo las autoridades buscan pistas para dar con el autor del primer crimen de 2013.
También en el Norte
El otro asesinato se presentó a las 5:05 de la mañana de ayer en la calle 18N con carrera 8 del barrio Tejar 1, también en el Norte de Bucaramanga.
Allí, en medio de una riña, fue asesinado de 16 puñaladas Jesús Figueroa Zarco, de 34 años, quien pese a que fue trasladado al Hospital del Norte, ingresó sin signos vitales.
“Él había tenido diferencias con un hombre del sector, pero no pasó a mayores. Ya en la madrugada llegó a la casa, sacó $50 mil y le dijo a la esposa que iba a comprar unas cervezas. Ya cuando se regresaba llegó el tipo con el que había tenido el altercado horas antes y le propinó 16 puñaladas”, dijo un familiar de la víctima.
Figueroa Zarco trabajaba como vigilante, era natural de Barranquilla y desde hace ocho años estaba radicado en Bucaramanga.
“Era una excelente persona, muy trabajador, no se metía con nadie. Estamos esperando a que nos entreguen el cuerpo para trasladarlo a Barranquilla donde lo están esperando sus demás familiares para sepultarlo”, indicó un tío de la víctima.
El presunto agresor, un habitante del barrio donde ocurrieron los hechos, fue capturado y trasladado a la Fiscalía donde quedó a disposición por el delito de homicidio.













