El hecho se registró en la madrugada del pasado domingo durante un operativo de control de embriaguez en el Centro de Bucaramanga. Un motociclista y un conductor de un vehículo protagonizaron el escándalo

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Al respecto, el comandante de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, Gerardo Hernández, manifestó a Vanguardia.com que un agente de tránsito y un oficial de la Policía fueron agredidos física y verbalmente por dos hombres que se negaron a realizarse la prueba de alcoholemia requerida por las autoridades.
Hernández narró que “hacia las 12:40 de la noche del pasado domingo, en el puesto de control de la diagonal 15 con calle 45, un hombre que se movilizaba en una moto BWS de color blanco hizo caso omiso a la orden de pare de un alféreces. El hombre aceleró y por poco arrolla al agente. Sin embargo, metros adelante no pudo sobrepasar a dos agentes más que hacían parte del operativo”.
El Comandante de Tránsito de Bucaramanga indicó que “el hombre manejaba en estado de embriaguez y cayó del vehículo. Cuando uno de los agentes intentó levantar la motocicleta para realizar el proceso de inmovilización, el hombre lo agarró del chaleco y lo jaloneó hacia atrás. En la acción el chaleco fue roto, el radio arrojado al piso y el agente por poco cae al pavimento”.
A su turno, Argemiro Becerra, el alférez que atendió el caso, explicó que ese fue sólo el comienzo de una serie de agresiones, ya que segundos más tarde un hombre que se movilizaba en “el vehículo de placas KKU 139 bajó de su auto y manifestando ser funcionario del Inpec comenzó a amenazarnos y a decir que él tenía muchos amigos en la Policía y no iba a permitir que inmovilizaran la moto de su amigo (conductor de la moto blanca)”.
El agente de tránsito informó que en ese momento una patrulla de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, que transitaba por el lugar, se detuvo a apoyar la operación. “Uno de los oficiales requirió los documentos del conductor del automóvil y en lugar de facilitárselos, lo que hizo fue manotearlo, arrebatarle el documento de su amigo y empujarlo”.
Frente a la agresión, el Policía esposó al conductor del automotor y lo trasladó, según información preliminar, al CAI del barrio La Concordia.
Vanguardia.com conoció que al realizar la prueba de alcoholemia las personas dieron positivo, una prueba registró grado dos, y la otra con grado tres de beodez.
De acuerdo con lo expresado por las autoridades de tránsito, además de la inmovilización de los vehículos, las personas involucradas (tanto el motociclista como el conductor del vehículo) en el altercado deberán pagar multas por beodez, manejar sin licencia de conducción, sin seguro obligatorio, y para el caso del conductor de la motocicleta por infringir el horario de restricción nocturna para este tipo de vehículos.













