El crimen de la mujer tuvo lugar en una tienda por la vía que de Girón conduce a Barrancabermeja. Por ahora hay pocas pistas del autor.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
El rastro de sangre que había en la entrada de la casa, fue la señal inequívoca de que a María Isabel López de Guerrero, de 54 años, le había pasado algo.
Y así fue. Su cuerpo lo encontraron tendido, con cinco heridas en diferentes partes, que le ocasionaron con un cuchillo.
El atroz crimen, del cual la Policía tiene pocas pistas, se registró el martes en horas de la mañana en el asentamiento Las Acacias, de la vereda Vizcaína de Tienda Nueva, por la vía que de Girón conduce a Barrancabermeja.
La víctima, quien vivía sola en su vivienda, donde tenía una tienda, fue hallada por un vecino del sector que a las 9:00 de la mañana llegó para comprar lo del desayuno.
Al ver la sangre el hombre dio aviso a la Policía, que minutos después llegó al lugar y encontró el cadáver de la mujer.
La Sijín realizó el levantamiento del cadáver y lo trasladó a la morgue de Medicina Legal, donde ayer sus familiares hacían las diligencias para reclamarlo.
“Estamos investigando lo ocurrido. Se pudo tratar de un hurto o también se maneja la hipótesis de alguien que vivió con ella”, indicó el comandante de la Policía de Santander, coronel Édgar Nieto.
El cuerpo de la víctima será sepultado en Girón, donde residen varios de sus familiares más cercanos.
Un puñalada
El otro asesinato se presentó ayer en la madrugada en la esquina de la calle 51 con diagonal 12 del barrio Las Villas, en Floridablanca.
La víctima fue un hombre de 27 años, a quien la Policía identificó como Bernardo Celis Garzón, quien en extrañas circunstancias recibió una puñalada en el pecho.
“Nadie vio quién lo agredió. Él se estaba tomando una cerveza en la esquina y nosotros estábamos como a 20 metros. De un momento a otro lo escuchamos pidiendo ayuda y se desgonzó. Me acerqué y le levanté la camisa y tenía una herida en el pecho, en todo el corazón”, dijo un testigo.
En un taxi ‘Migajas’, como era conocida la víctima, fue trasladado a la Clínica Carlos Ardila Lülle, a donde ingresó sin signos vitales.
La Móvil de Criminalística de la Sijín se encargó de realizar el levantamiento del cadáver.
El occiso era padre de una niña de 2 años, residía en el barrio La Esmeralda, en Floridablanca, y estaba trabajando en un taller de latonería.
“Como a las 12:00 de la medianoche pasó la Policía, y lo requisaron y le dijeron que se fuera ya para la casa. Al rato fue que le pegaron la puñalada”, añadió el testigo.
Ayer en la tarde, sus familiares llegaron a la morgue de Medicina Legal donde les entregaron el cadáver.
“Él era una persona que no se metía con nadie, no tenía problemas. En realidad no sabemos qué pudo ocurrir porque no escuchamos nada”, agregó un amigo del fallecido.














