La familia de María del Carmen Suárez Hernández guardaba la esperanza de que ella se salvara, pues a pesar del disparó que al parecer le propinó en el cuello su esposo, Eduardo Quiroga Ardila, evolucionaba de manera satisfactoria en el Hospital Universitario de Bucaramanga, donde la atendían desde el fin de semana de la tragedia.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Sin embargo, según contó una de sus hijas, falleció. No resistió el procedimiento médico; al parecer, una infección irreversible se presentó en la herida ocasionada por el disparo.
Lo más triste de esta situación, según contó la hija de la víctima, única testigo en este caso, es que su mamá murió señalada de ser una asesina.
Una noche fatal
María del Carmen Suárez Hernández, de 40 años, fue atacada por su esposo, Eduardo Quiroga Ardila, en la madrugada del 3 de junio. Según contó su hija menor, el hombre discutió con la víctima al llegar a la vivienda, se presume que en alto grado de alicoramiento, y que minutos después se escucharon varios disparos.
Al salir del cuarto donde dormía, la testigo asegura que Quiroga Ardila estaba en el piso sin vida, y que su mamá estaba herida, pálida y casi sin respiración, en una silla. Fue así cuando la joven hizo el llamado a la Policía, quien se encargó de trasladar a la víctima hasta el HUS.
El caso sigue siendo materia de investigación por parte de las autoridades. Los familiares de Suárez Hernández esperan que su nombre se limpie tras su muerte, pues aún no se ha podido esclarecer cuál de los dos disparó.













