Martes 16 de Octubre de 2018 - 12:01 AM

Feminicidio de Los Colorados, en Bucaramanga, era un crimen “anunciado”

Como posesivo y violento, calificaron los familiares de Marisol Rodríguez Osorio, la mujer asesinada, a Willington Toloza Neira, el señalado feminicida. Estos comportamientos ya habían sido denunciados por la víctima ante las autoridades competentes.
M.V./VANGUARDIA LIBERAL
Ayer, a las afueras del Hospital Local del Norte, los familiares de la mujer de 28 años asesinada protagonizaron dolorosas escenas una vez la Policía realizó el levantamiento del cadáver.
(Foto: M.V./VANGUARDIA LIBERAL)
Marisol Rodríguez dejó una hija de siete años.
Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL
En esta calle del barrio Los Colorados, en el norte de Bucaramanga, se registraron los hechos.
(Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)

Una sucesión de maltratos, abusos, acosos, amenazas y humillaciones en la vida de Marisol Rodríguez Osorio terminaron a las 8:00 a.m. de ayer, al interior de una vivienda del barrio Los Colorados, en el norte de Bucaramanga, cuando su expareja, Willington Toloza Neira, al parecer, la asesinó propinándole tres puñaladas.

De nada valieron las denuncias y quejas que esta mujer de 28 años de edad instauró ante las autoridades judiciales, pues el feminicidio, según sus familiares, fue una “tragedia anunciada”.

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El asesinato

Los hechos ocurrieron en la carrera 26 con calle 55 del barrio antes mencionado, en donde Toloza Neira, de 30 años, irrumpió en aparente estado de embriaguez.

Su único objetivo, según la Policía y los allegados a la víctima, era atentar contra la integridad de su excompañera sentimental.

Rodríguez Osorio residía junto con una menor de siete años (hija de la unión de Willington y Marisol), una hermana y otros familiares. Todo parece indicar que Toloza Neira esperó el momento oportuno en el que los demás vivientes abandonaron el inmueble para el poder ingresar. Y así fue.

De acuerdo con las autoridades, el hombre portaba un cuchillo, forcejeó con ella y la terminó apuñalando. La mujer salió corriendo en busca de la ayuda de sus vecinos.

Afanosamente, la afectada ingresó a una casa contigua creyendo que quizás estaría más segura.

Sin embargo, su victimario llegó hasta allá y le propinó las otras dos puñaladas, la más grave en el pecho. Toda esta trágica escena fue presenciada por la hija de la pareja.

“Mi tía estaba sola con la niña, él llegó con un cuchillo y le pegó una puñalada. Ella alcanzó a salir y se fue a otra casa. Allí fue donde la mató”, relató Diana Katherine Espinoza, sobrina de la víctima.

Mientras la mujer de 28 años era apuñalada por el hombre con el que convivió durante 11 años, la niña de siete años le decía al papá que: “no mate a mi mamá, no le pegue, ni me mate a mí tampoco”.

Un vecino armado con un ladrillo trató de quitarle el cuchillo. Fue entonces cuando el hombre se propinó dos puñaladas en el pecho y cayó en la sala de la residencia.

“Dijo que lo dejaran morir, que no tenía sentido vivir”, agregó la familiar de la víctima.

Minutos después, la Policía llegó al lugar y trasladó a los dos heridos al Hospital Local del Norte. Marisol llegó sin signos vitales al centro médico, mientras que su verdugo fue remitido al Hospital Universitario de Santander, HUS, en donde fue intervenido quirúrgicamente.

Al cierre de esta edición el hombre estaba fuera de peligro y bajo custodia de la Policía en calidad de capturado.

Antecedentes

El origen de esta pesadilla, que generó conmoción y rechazo en el área metropolitana, empezó hace 11 años, cuando la hija menor de la familia Rodríguez Osorio inició una relación amorosa con Willington Toloza, un hombre que se gana la vida laborando como conductor de vehículos de carga.

Arnulfo Rodríguez Osorio, hermano mayor de la fallecida, recordó que esta relación desde sus primeros años fue tormentosa.

“Desde el 2009 ella viene siendo víctima de maltrato intrafamiliar. Hace unos años ellos vivían en Sabana de Torres, Santander, y allá ya la maltrataba”, aseguró el familiar.

Pese a las constantes agresiones, la mujer continuaba conviviendo con este hombre de 30 años. Fue hasta el 29 de diciembre del 2017, que Marisol decidió dejarlo, luego de un nuevo ataque.

“Yo vivía con ellos en el barrio Gaitán (Bucaramanga). Ese día yo no estaba en la casa y él (Willington) aprovechó para pegarle. Ahí, mi hermana tomó la decisión de separarse en definitiva y denunciarlo”, relató Arnulfo.

Ocurrido este hecho, la hoy occisa entabló formalmente la primera denuncia por violencia intrafamiliar contra su excompañero en la Comisaría de Familia del barrio La Joya.

“Es una burla”

Por su parte, Willington inició con los acosos e intimidaciones para buscar la forma de recuperar a su pareja e hija (ver recuadro).

Ante este panorama, la afectada no volvió a trabajar ni a tener un vivienda estable. Le tocaba estar de un lado a otro buscando la forma de huir de su exesposo, en vista de que el proceso judicial no avanzaba.

“A él lo citaron en la Comisaría de Familia dos veces a conciliar y nunca iba, mandaba al papá”, expresó el hermano de la fallecida.

Los parientes de la víctima informaron a esta redacción que hace aproximadamente 20 días, Willington logró dar con el paradero de Marisol. La encontró laborando en una finca en zona rural de Bucaramanga y decidió traerla en contra de su voluntad.

“Hace poco ella estaba viviendo en una finca más arriba del El Nogal y allá le llegó. La traía obligada, la golpeó y le cortó los dedos de la mano derecha. Ella me escribió por WhatsApp y tuvimos que subir con la Policía para capturarlo, pero más se demoraron en ir que en soltarlo”, contó Arnulfo.

Nuevamente lo denunció, pero la citación en la Casa de Justicia de Norte para una conciliación quedó para el próximo 29 de noviembre. Diligencia a la que Marisol ya no podrá asistir.

“La justicia es una burla, no sirve. Ella denunció y no sirvió. Tanto que hablan de feminicidios, pero no hacen nada. ¿Quién me va a devolver a mi hermana?..., ¿Quién va a velar por esa niña que quedó sin mamá?”, concluyó Arnulfo Rodríguez, quien además señaló que Toloza Neira contaba con una orden de alejamiento que burlaba.

Los mensajes en facebook

Durante los meses que la pareja permaneció separada, Willington Toloza publicó por lo menos 20 mensajes alusivos a la situación amorosa que atravesaba en las redes sociales. “Amor, yo cambio, yo se que cambio con este castigo que me está dando, volvamos. No me haga esto”, dice una de las publicaciones.

En otro de los escritos este individuo pide colaboración a sus contactos para que le informen en qué lugar se encontraba escondida Marisol Rodríguez.

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