La red delincuencial estaba conformada por siete hombres y seis mujeres, todos mayores de edad. Estas personas se establecieron en ocho inmuebles ubicados en los barrios el Carmen, ciudadela Nuevo Girón y el Poblado.
Entre las pruebas recolectadas por la Policía Metropolitana de Bucaramanga a través de la Seccional de Investigación Criminal y en coordinación con la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía General de la Nación, se encontraron 600 registros fílmicos, correspondientes a 120 horas de vigilancias.
En poder de los delincuentes se encontraban 5.000 gramos de Marihuana, 22 gramos de bazuco, $485.000 en efectivo producto del ilícito y una gramera.
De acuerdo a la investigación adelantada, se pudo establecer que en cuanto a las sustancias estupefacientes esta red delincuencial distribuía en el mercado negro aproximadamente 30 mil dosis mensuales entre marihuana y bazuco, por un valor aproximado de $60 millones, obteniendo en un año una ganancia aproximada de $720 millones.

