Emprendedora, alegre, trabajadora y, sobre todo, luchadora. Así es hoy Rosalba Lancheros Lozano, una mujer de 32 años enamorada de la vida, que dio una gran batalla por vivirla y ganó la guerra.
Cuando tenía 17 años le diagnosticaron Linfoma de Hodgkin, un cáncer linfático que le atacó el páncreas y la traquea. Desde ese momento la vida de esta joven, hoy higienista oral de profesión, dio un giro de 180 grados.
“Durante dos meses estuve hospitalizada hasta que me lo descubrieron. Ese momento fue muy duro, muy terrible, esa es una noticia que ninguna persona está preparada para recibir. Lo único que yo pensaba era que me iba a morir”, narra Rosalba.
En su familia no hay antecedentes de padecer cáncer, pero a ella le dio y, como Rosalba, cualquier mujer puede presentar esta enfermedad.
Actualmente, los cánceres que más atacan a las mujeres son: el de cuello uterino y el de mama, siendo la segunda y tercera causas, respectivamente, de muertes en Colombia.
“Sabemos que a la mayoría de mujeres no le va a dar cáncer de mama; el problema es que las que diagnosticamos, la gran mayoría, entre 70% y 80%, están en estado avanzado. Lo que recomendamos es no entrar en pánico, pero sí tomar unas medidas muy sencillas y prácticas para que el cáncer se pueda diagnosticar a tiempo”, explica el oncólogo Juan David Figueroa.
“Cáncer no significa muerte; asuma su enfermedad con entereza, asúmala como una bendición, en cierto modo, porque por primera vez en la vida pensó en la muerte y eso hace que uno sea mejor persona porque todos nos vamos a morir, pero nadie quiere pensar en eso”, agrega este especialista.
Y fueron precisamente las ganas de vivir a plenitud, de seguir explorando la vida que hasta ahora germinaba en su ser, lo que llenó de fortaleza a Rosalba para luchar y vencer la enfermedad, eso sí, recibiendo el apoyo de su familia, un psicólogo y otros seres queridos.
“Tomé la decisión de seguir adelante, fueron casi dos años con tratamiento y pienso que lo más importante fueron las ganas de vivir. Hoy veo la vida de una manera diferente, quiero disfrutarla, ser feliz porque pienso que es una nueva oportunidad que Dios me dio”, puntualiza Rosalba.
Hay esperanza
La Liga Santandereana de Lucha contra el Cáncer tiene las puertas abiertas para brindar información sobre esta enfermedad, que cada vez más afecta a las mujeres.
“La prevalencia en Santander es el cáncer de mama. Nosotros manejamos la detención temprana, que las mujeres se hagan la valoración de sus mamas, el autoexamen y que acudan una vez al año para que las revise el especialista.
Sin embargo, para las mujeres que ya tienen cáncer lo más recomendable es que se sigan los tratamientos, que asistan a los controles y que traten de tener una buena calidad de vida, explica Janeth Rocío Díaz Cadena, trabajadora social de la organización.
"La mujer que tiene cáncer no debe dejar su vida cotidiana, porque se encierra en sí misma y ahí es donde aparece la depresión, muriéndose la gente por algo diferente y no por cáncer".
Rosalba Lancheros
Lozano.








