¿Hipertenso yo…?, es común escucharlo en el círculo familiar o social, y claro, nadie acepta que puede padecer esta enfermedad que se presenta en silencio y que puede afectar seriamente el funcionamiento del corazón, cerebro y riñones.Nadie escapa a sufrir este tipo de afección, no importa si se es joven (25 a 30 años) o adulto (40 a 65 años), lo único cierto es que ante este ‘hiperenemigo’ hay que tomar medidas drásticas y en serio.
“La hipertensión arterial puede ser de origen primario (85-95% de toda la población de hipertensos) y secundario.
La primaria es debido a la combinación de múltiples factores como herencia, celulares, neurohormonales, entre otros, y aparece en general en la tercera o cuarta década de la vida. La secundaria obedece a trastornos específicos que pueden ser congénitos o relacionados con alguna alteración de algún órgano, por ejemplo, estrechamiento de la aorta o de la arteria renal, enfermedad renal, suprarrenal o tiroidea… En este caso, el manejo específico de dicha afección (quirúrgico o médico) puede mejorar o, en algunos casos, curar la hipertensión”, indica Carlos Alberto Luengas Luengas, cardiólogo y ecocardiografista, jefe del Servicio de Diagnóstico de la Fundación Cardiovascular de Colombia.
El gran peligro de esta enfermedad es que no presenta síntomas, por lo que puede pasar desapercibida.
Afecta todo el sistema vascular, corazón, riñones, arterias coronarias, cerebro, retina y a veces el diagnóstico se hace cuando alguno de estos órganos se enferma hasta el punto de generar síntomas, por ejemplo, insuficiencia cardiaca, infarto, trombosis cerebral e insuficiencia renal.
¿Qué es la hipertensión?
La hipertensión arterial es la enfermedad que se refiere a la presión arterial elevada. Es en general la presión que la sangre ejerce sobre la pared de las arterias.
Se informa en dos cifras, sistólica y diastólica, y en milímetros de mercurio (mmHg).
La presión arterial normal es igual o menor a 120/80 mmHg.
Hasta 140/90 es prehipertensión y por arriba de dicha cifra, hipertensión estado uno o dos de acuerdo con el nivel que llegue a tener.
La hipertensión es la enfermedad más frecuente en el mundo. La prevalencia está entre el 25 y 40%. En nuestro medio es de aproximadamente 30%.
Es mejor prevenir que…
La hipertensión está asociada con malos hábitos en el estilo de vida, sobrepeso, sedentarismo, exceso en el consumo de alcohol y de sal, entre otros.
En general, a partir de los 30 años se debe acudir al médico para detectar factores de riesgo que estén asociados con esta enfermedad y hacer las correcciones pertinentes, controlar el peso, ejercicio periódico; restringir el consumo de sal, licor, grasa y azúcares (estas últimas para controlar peso). El mejor ejercicio y más económico es caminar al menos 45 minutos cuatro veces en la semana, sin embargo, cualquier tipo de ejercicio periódico y regular podría llevarse a cabo, afirma el especialista Carlos Alberto Luengas Luengas.
Además de dichos cambios en el estilo de vida es necesaria la medicación, la cual ayuda a controlar la presión arterial, pero no la cura, es decir, se debe mantener durante toda la vida y una vez se haya diagnosticado esta enfermedad deberá acudirse al médico con cierta regularidad para tener la certeza de que está bajo un adecuado control de la presión y de los demás factores de riesgo.








