Cuando no hay que es-perar para vivir
Un bebé se considera prematuro si nace antes de las 37 semanas de gestación, que normal-mente dura 40 semanas o nueve meses. Pero hoy en Bucaramanga se atienden partos pre-término de 24 a 25 se-manas en adelante o cinco meses y medio, con muy buenos resul-tados.
Si se nace antes de tiempo es por una sola razón: ¡para vivir! El creciente conocimiento y avance de las técnicas han convertido al naci-miento pretérmino en una opción cada vez más segura tanto para el bebé como para la mamá.Y es que el vientre se convierte en un medio hostil cuando se rompe la membrana y no hay líquido amniótico; cuando hay infección; cuando se presenta una alteración en la tensión arterial de la madre, la preeclampsia, que tam-bién afecta la circulación en la placenta e impide la llegada del oxígeno y los nutrientes al bebé.
También, en casos de malformaciones que re-quieran una pronta ci-rugía, explica el gineco-obstetra Jesús Alberto Trillos Navas.
Ante estos riesgos se debe actuar rápido para evitar una complicación mayor para madre e hijo.
Sobreviviendo
El control prenatal sigue siendo clave porque permite detectar a tiem-po un problema y si se debe desembarazar.
Hoy se puede medir con precisión daños en la ar-teria cerebral media, en el corazón o en el cordón umbilical, por ejemplo, que hacen necesario desembarazar a la madre.
El obstetra y el depar-tamento de perinatología se encargan de extender el embarazo sin riesgo o decidir el momento más conveniente para que el bebé esté fuera del vien-tre materno.
El equipo de pediatría está listo: el neonatólo-go, la enfermera de Cui-dados Intensivos y la in-cubadora de transporte. Una vez nace, el pedia-tra lo reanima e intro-duce en la incubadora, que se lleva de inmedia-to a la Unidad de Cui-dados Intensivos.
Allí, el tiempo de per-manencia es variable; a veces dos meses, para ganar peso y favorecer la maduración del pulmón o la circulación para que pueda irrigar la sangre.
Lo mejor de todo es que el niño que nace prema-turo se recupera total-mente. La labor del pe-diatra es mantenerlo y darle el estándar de cre-cimiento. Por ejemplo, un niño que nace de 24 a 26 semanas, al cabo de seis o siete años no se diferencia de uno a término normal.
Elaborado por: Nuevos Proyectos / Vanguardia Liberal
RECUADRO:
El que oye consejo…
Lo mejor es no prestar-les mucha atención a las personas que aconsejan tomarse un agua aromática de esta o aquella planta para faci-litar el trabajo de parto.
“Hemos tenido muchos casos desafortunados de pérdidas en el útero a causa del agua de yer-babuena.
Puede que aumenten las contracciones, pero son muy seguidas y fatales para el bebé. Ojalá se acaben esas prácticas generalizadas porque se salvarían muchas vi-das”, dice el médico es-pecialista Jesús Alberto Trillos Navas.
DESTACADO:
El ‘Bebé Canguro’ es una técnica que nació en Colombia, en la cual la madre se mantiene en contacto piel a piel con su bebé el mayor tiempo posible, mejorando sus expectativas de supervi-vencia y su calidad de vida.








