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Información Comercial Somos la Sociedad Minera de Santander, MINESA, una empresa colombiana de minería de oro enfocada en el desarrollo del proyecto aurífero Soto Norte, ubicado en el departamento de Santander, Colombia. Nuestras acciones están respaldadas por los más altos estándares mundiales en seguridad, medio ambiente y operaciones. Estamos comprometidos con una #MineríaBienHecha.
Jueves 31 de Agosto de 2017 - 09:06 AM

Minería a Profundidad con Jaime Arteaga - Una mirada trascendente sobre una de las actividades más antiguas del mundo

Nos sentamos a dialogar con Jaime Arteaga sobre minería, un hombre que tiene 20 años de experiencia en la materia, experto investigador y que ha sido gerente, tanto en el sector público como privado.
Imagen suministrada
(Foto: Imagen suministrada)

Esta es la primera de cuatro entregas, donde hablaremos de un tema apasionante sin pasión y con objetividad, ustedes entenderán que el tema es basto y hay mucho por explorar, además nuestro entrevistado tiene una visión particular y muy detallada sobre una de las actividades humanas más antiguas del mundo. Como abrebocas compartimos la primera parte de nuestro diálogo.

Para contextualizar a quienes aún no lo conocen y exaltar su conocimiento en diferentes ámbitos del mundo empresarial y gubernamental, es importante destacar que fue vicepresidente de negocios del Centro Nacional de Consultoría, asesor del PNUD, Chemonics International y Management Systems International en la gerencia de proyectos sociales y de desarrollo en Colombia y Sudán.

Se especializó en temas internacionales mientras se desempeñó, durante más de 8 años, como funcionario de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), gerenciando programas de democracia y gobernabilidad en Colombia, Afganistán y Sudán.

En esta conversación, expuso importantes temáticas relacionadas con la actividad extractiva en Colombia y le envió un interesante mensaje a las diferentes comunidades que se encuentran divagando entre las muy variadas y por qué no reconocerlo, confusas, postulaciones que a diario se exponen en medios, nuevos y tradicionales, sobre la ya conocida minería en el país.

1. P: ¿Qué mensaje le enviaría a los ambientalistas extremos que utilizan la arenga “agua sí, oro no” para degradar la minería en Colombia?

J.A: En principio yo no creo que haya ambientalistas extremos, yo creo que hay ambientalistas y personas que hacen política con el medio ambiente. No hay un extremo suficiente en la protección del medio ambiente, lo que pasa es que cuando se quiere hacer política con el argumento de la protección de la naturaleza, se deja de poner atención en el propósito final y se pierde de vista el reto que tiene un país como Colombia, que hace parte de la esfera global y que tiene como el resto de países en el mundo, un reto mayor en términos medio ambientales asociado al calentamiento global, así Trump diga que no, y ese es el primer riesgo de la especie.

Además, la mayor contribución del calentamiento global en Colombia no proviene del uso de combustibles fósiles como puede suceder en Estados Unidos o Europa, proviene de una mala utilización del suelo por una agricultura poco productiva y por una ganadería extensiva, ellos son los que han arrasado la tierra, la baja productividad de suelo y la ganadería.

Esto se debe a que somos una sociedad pre industrial, entonces si nosotros estamos conscientes de que hacemos parte de un planeta que tiene unos retos ambientales enormes debemos hacer lo posible por tratar de transitar, de una sociedad pre industrial a una sociedad industrial, con el menor deterioro de los recursos naturales posible.

En este sentido, ninguna otra actividad tiene la posibilidad de moverse de la era pre industrial a una sociedad del conocimiento con menos impacto en el suelo que la extractiva. Si se suma la zona efectivamente intervenida, por pozos de hidrocarburos y por minas (específicamente el pit de la mina), no alcanza a ser el 0,4% del territorio nacional. Ahora bien, el uso de este porcentaje del territorio en años como el 2003 proveyó el doble de lo que se requiere para la salud y la educación pública en Colombia. Entonces no tiene usted un uso más eficiente del agua, del suelo y del recurso natural que el extractivo, si realmente estamos en el camino de llevar nuestra sociedad pre industrial a una del conocimiento.

Las alternativas que ofrecen los ambientalistas que hacen política con el tema del medio ambiente, es básicamente mantener la pobreza en el campo, porque la solución que plantean de “tierra para el campesino”, es pre industrial, nuevamente, mientras que una sociedad del conocimiento debería preocuparse por brindarle posibilidades universitarias a los hijos del campesinado, por ejemplo.

Así, las alternativas que están ofreciendo estos grupos ambientalistas politizados, resultan más dañinas porque nos condenan a seguir viviendo en una sociedad pre industrial, desconociendo el reto del calentamiento global que desde mi perspectiva es el reto de lo que nos queda como especie, y en ese camino sí es definitivo que terminaremos con lo que queda de recursos naturales.

2. P: Usted nos podría dar un ejemplo en donde la minería bien hecha tenga efectos positivos y ¿por qué se debe combatir la ilegalidad?

J.A: La minería bien hecha ha tenido efectos positivos en todo el país durante toda la historia, por ejemplo, ¿qué es Antioquia si no una serie de municipios que construyeron su desarrollo en torno a la minería? Todo el desarrollo industrial de este departamento se dio gracias a que la minería permitió acumular recursos suficientes para construir una base industrial importante, así las cosas, no sería lo que es hoy en día sin ésta. Boyacá no habría podido desplegar su plataforma agrícola si no hubiera habido minería del carbón, pues al combinarse le permitió al departamento, junto con los campesinos, salir más allá.

Si usted espera que yo le muestre una mina que no tiene hueco, eso no existe y lo que sucede es que están buscando dar ejemplo de minería bien hecha a nivel municipal, donde los recursos los reciban únicamente los municipios y eso tampoco se va a lograr porque lógicamente a nivel municipal se tiene una operación minera que no necesariamente va a compensar todo para esos municipios, ya que el recurso de esa mina de oro, hablemos de Buriticá, por ejemplo, se utilizará para financiar la educación del Chocó o se va para promover la educación del Vichada.

No se puede concebir minería bien hecha si no se tiene en cuenta primero un concepto de nación, si no construimos una identidad nacional y entendemos que un municipio local le preste el terreno a la nación para garantizar el bienestar de todos. Ahora bien, la nación tiene que responderle al municipio que está prestando su territorio para mejorar otros.

3. P: ¿Cómo podríamos acortar la brecha entre los políticos que utilizan a la minería como caballo de batalla en contienda electoral y el desarrollo de proyectos mineros legales?

J.A: Primero, es muy importante conectar la actividad minera con temas que inspiren, hacer explícita la relación entre la minería y la educación, la minería y la salud de los colombianos, la minería y la nación como un todo, justamente como le decía al principio, que hace parte de un globo, del mundo. Hacer la relación de esta actividad con las casas de los más pobres y necesitados, son el tipo de conectividades que debemos realizar y proponer, pues a las personas no les conmueve que le hablen de tantos millones de dólares en regalías, aunque obviamente para la economía del país es fundamental, pero seamos realistas, estas cifras no tienen por qué conmoverlos, si acaso este tipo de datos les interesarán.

En este sentido, las estadísticas se vuelven poco creíbles por veraces que sean y la mayoría no confía en ellas, entonces si el resultado es que la minería utiliza menos agua que muchas otras actividades que se desarrollan en el país, por qué me lo van a creer a punta de números, hay que buscar conectar la acción de la minería con los tangibles que produce en educación y salud, insisto.  

Adicionalmente, la minería tiene que involucrarse en nuevos temas como por ejemplo la diversidad sexual aunque a muchos les suene absurdo, pero resulta que esta puede traer a colación ese tipo de avances en la sociedad, conversar sobre cómo se van a proteger los derechos de las minorías sexuales, no estigmatizar, dialogar sobre cómo traer más y mejor tecnología para que la aprovechen los más jóvenes, cómo proteger a las mujeres; la minería debería dejar de hablar de minería y en ese sentido, planteo que ningún mineral sirve si no está al servicio de un propósito superior.

Lo anterior es igualmente apasionante y problemático, recurrente cuando de hablar de oro se trata, porque como materiales inocuos no son justificables en términos morales, a menos que esa riqueza se transforme en educación, en salud, en oportunidades para las minorías sexuales y los grupos LGBTI, oportunidades para las víctimas de la violencia, ahí, donde la minería ha tenido muchas aproximaciones interesantes es donde hay que centrar el debate. Los temas técnicos y los estudios serios sobre procesos mineros, aunque veraces y prueba de responsabilidad social y medio ambiental, no convencen a la mayoría de las personas, por increíble que parezca.

Finalmente, en términos de comunicación, además de conectarse con esos temas, las empresas mineras tienen que buscar la manera de construir una conversación diferente en torno a sus operaciones y gradualmente, llevar el tema a una discusión nacional de múltiples aristas y plantear el escenario de que como nación debemos salir adelante; el problema es que mientras haya política de por medio, el camino se dificulta, sin embargo, son temas de primer orden sobre los que hay que discutir para construir un mejor país.

4. P: ¿Cuál es la clave para que la minería y otras actividades, ejemplo la agricultura, puedan coexistir de forma viable en Colombia?

J.A: No existe un solo municipio de Colombia que haya cambiado su vocación productiva por una mina, ni siquiera en operaciones gigantescas como en el caso de Cerrejón se ha cambiado la vocación real del suelo.

Lo importante es llegar a acuerdos, así por ejemplo, la minería tiene la capacidad de proveer unos bienes públicos que son de gran utilidad para el sector agrícola, lo que pasa es que esas conversaciones son difíciles, por su parte, a las empresas les falta y por el otro lado, no debemos olvidar que el poder político está asociado al control de la tierra. Entonces más allá de que los grandes agricultores o gamonales se interesen por el uso del agua, por ejemplo, lo que más les interesa es no perder ni el poder ni el control político, entonces se genera un riesgo tremendo porque pueden perder el control de las alcaldías, de las gobernaciones y de los representantes. Todo eso responde a que aquí en Colombia no se haya hecho una reforma de tierra, porque no hay congresista sin tierra y esa es una realidad histórica.

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