¿Dar ‘Bolillo’?
Parte del fútbol colombiano comenzó a mostrar desde ya preocupación por el regreso de Hernán Darío Gómez al comando de la selección, pensando en el objetivo Brasil 2014… ¿Favorecerá arrancar desde tan temprano con vacilaciones y pensamientos dispares dentro del seno de la propia Federación y afición en general?
En el transcurso de la última semana el ‘planeta fútbol’ del país se sacudió con la decisión definitiva tomada por Comité Ejecutivo de Colfutbol, darle de nuevo la oportunidad a Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez de ejercer el cargo de director técnico del conjunto tricolor que buscará llegar a un máximo evento tras tres ediciones ‘cachando’.
Mientras hinchas de otros países disfrutarán del Mundial directamente (a partir del próximo 11 de junio), sufriendo y viviendo las acciones de sus combinados patrios del otro lado del ‘charco’, nosotros lo disfrutaremos nuevamente como simples aficionados al mejor deporte del mundo, pero con la cabeza puesta en volver a estar dentro de cuatro años.
Ante ésta situación, pienso que está bien que el técnico de la selección sea colombiano, y no me desagrada del todo que sea Gómez, un tipo de una trayectoria respetable, que puede no ser aceptada por todos, pero ¡quién en el fútbol es aceptado por todos!
Más me preocupa, como lo viene haciendo desde la pasada Copa América, donde no se obtuvo un buen desempeño, accionar reflejado por supuesto en el camino a Sudáfrica, es el nivel de jugadores con el que vamos a afrontar las próximas eliminatorias Sudamericanas.
No me pongo colorado al decir que yo no creía en el anterior equipo patrio, ni con Jorge Luis Pinto ni con Eduardo Lara al frente, porque además de buenas intenciones y muchas ganas por parte de cada uno de los que aportó, noté y al final no me equivoqué, una falta de talento importante para combatir este tipo de ‘batallas’. Mi criterio era que selecciones como la chilena, la uruguaya y la ecuatoriana estaban un paso por encima de la nuestra en lo técnico y en lo grupal, y al final terminé teniendo parte de razón: dos de las tres señaladas están en el Mundial y nosotros por fuera.
Para cambiar la ‘mano’ necesitamos una cabeza congruente, que conozca el ambiente, a los jugadores, y que sobre todo, además de saber elegir, sepa convivir con ese grupo de trabajo escogido para que el objetivo no quede tan lejos y mucho menos antes de llegar a la última jornada.
No soy hincha absoluto de nadie en este aspecto pues la experiencia de los últimos años dentro del fútbol me ha enseñado que todo no es tan fácil como parece, como se ve de afuera. Que éste deporte que nos enloquece a todos, no es para todos; y que el dirigir no es sólo sentarse un domingo en el banco de suplentes a gritar. Es un proceso complicado, con muchas aristas y que precisa de paciencia, inteligencia y humanismo entre otras miles de cosas.
‘Bolillo’ tiene a favor haber ido ya a dos mundiales como DT absoluto, uno con Colombia y otro con Ecuador, entonces no habrá que explicarle nada en sus funciones. Es un tipo respetado por el jugador nacional y con cierto nombre en el exterior, entonces no creo que le vaya a quedar grande.
Los del Comité Ejecutivo del máximo ente dirigencial colombiano ya tomaron una decisión y me parece que lo mejor es aceptarla. No sabemos si se van a equivocar o no, es imposible decretar y desgastarse en algo tan subjetivo, pero no podemos arrancar pensando en que actúan de mala fe, eso sí sería retroceder.
