El papelón del campeón y la cocina del subcampeón
Campeón y subcampeón del mundial pasado ¡eliminados! ¿Grave?, ¿malo para el fútbol?, ¿desestimulante?
Ninguna de las ante-riores, fue el resultado de lo que se veía venir. Dos equipos que hicieron sendos papelones durante la primera fase y que se tenían que ir porque sin argumentos futbolísticos es mejor que estén por fuera que por dentro de la fiesta mundial.
Italia se va menos abucheada que Francia, pero no merecía otra suerte. ¿O era que pensaban hacer lo mismo del 82 cuando con tres empates pálidos y mezquinos clasificaron a la siguiente ronda y luego fueron campeones?
Esta vez no se les dio. Volvieron a ser tacaños, a tener un fútbol que puede sacar resultados pero que a la vista no agrada, y así los cogió Eslovaquia y les demostró que en el fútbol hay que atacar y buscar el arco contrario.
Ciao al actual campeón del mundo.
El otro papelón lo protagonizó el subcam-peón: Francia. Pero ellos, además de la falta de fútbol, le metieron a este mundial una verdadera cocina.
Desde que salieron de Paris se hablaba de roces, chismes, intrigas y en Sudáfrica no ocurrió nada distinto a lo esperado.
El madrazo de Anelka a su técnico Domenech habló por sí sólo y destapó la olla que traían en las valijas.
Luego vino la derrota ante Sudáfrica, la eliminación y el desplante de Domenech al técnico Carlos Alberto Parreira a quien le negó un saludo.
¿Qué más se podía esperar de Francia?
Desde su clasificación ya había crisis, cuando Henry conquistó el paso al Mundial con una mano infame que el árbitro no pitó y que dejó a irlanda viendo el torneo por televisión.
Justa eliminación del campeón y del subcam-peón, pero para bien del fútbol quedan los equipos suramericanos que están mostrando mejores cosas y que ojalá resulten premiados.
