En el fútbol: el fin sí justifica los medios

Quien cree que hoy en el fútbol internacional o de alta competencia impera la belleza, está fuera de lugar. Y aunque existen contadas excepciones, la generalidad señala que en este deporte no vale la lírica ni el 'cómo' se triunfa. Aquí la esencia está en la victoria.

Para la muestra un botón: Eduardo Lara prefiere que sus jugadores de
selecciones menores midan más de 1,80 metros. ¿Y la calidad técnica?- Se preguntan muchos-. Pues sencillo, a veces es avasallada por la capacidad física o si no pregúntenle a Gatusso, Puyol, Mourinho o el mismo Yeisson Chacón, para no ir tan lejos.

Ahora, Nicolás Maquiavelo sentencia que el fin justifica los medios y aunque su postulado es debatible en política, no lo es tanto en el fútbol, es más, tales ideas se instalan sin lío en la silletería VIP de cualquier torneo, como el Mundial.

Así muchos especialistas, ex jugadores, técnicos, jugadores traten de
matizar con análisis las victorias de equipos sin poder ofensivo o que ganan a punta de contragolpes, la historia señala que tales matices pasan al olvido, pasan y se van como los malos jugadores. Sin pena ni gloria.

Porque si es por el juego bonito, el juego espectáculo, la FIFA debería en honor a la equidad, crear un torneo mundial de buenas intenciones, donde el ganador fuese el 'moral', el de mayores opciones y jugadas bonitas. O siquiera tener los pantalones para castigar a los tramposos, pero como eso no pasa...

Reitero, me gusta el juego bonito, me gustaría que ganara siempre el mejor y el más estético de los clubes o de las selecciones, pero no cierro los ojos ante la realidad que nos ofrece el deporte de la pecosa: la trampa, la táctica defensiva y la capacidad física quitan protagonismo al 'jogo bonito'.

O si no, quién no ha escuchado en la cancha del barrio 'uyyy ese pelao si qué es mañoso'...O quien no ha visto a los espectadores y propios técnicos celebrando el engaño de un jugador para conseguir la victoria de manera tramposa, ilegítima o ilegal (como se quiera).

Acá la victoria no siempre es sinónimo de honradez y juego bonito. ¿O qué pasó con Francia que está hoy en el grupo A del Mundial, a pesar de la 'manito' de Thierry Henry? Nada, ya pocos lo recuerdan, excepto los irlandeses.

O qué ha pasado con la 'mano de dios' de Maradona en el Mundial Manito de 1986. Es más se evoca y algunos la celebran bajo el rótulo "es que ese 'men' es muy vivo, mala suerte por Inglaterra". Y así podría escribir más de 10 cuartillas de escándalos futboleros que aunque afectaron el resultado de partidos y torneos, hoy son solo eso: escándalos.

Por eso me da grima escuchar a expertos diciendo "no se lo merecía" o
personas criticando a selecciones como Italia o el mismo equipo Inter de Milán que gana la 'Champions' basado en su táctica y esfuerzo en la defensa y no cuestionan así, las trampas en el fútbol.

Vuelvo a preguntar ¿Será que en el fútbol defenderse no hace parte del
juego? porque si no lo es es mejor que todos los equipos jueguen con 10 delanteros y los porteros sean unos mamarrachos plásticos pegados al césped. O me vuelvo a preguntar: ¿qué serían hoy Messi, Kaká, Pelé o Maradona si no existieran centrales o arqueros? El fútbol es un todo y en el que la victoria se consigue muchas veces sin importar el cómo y en donde la evolución táctica y física también ha hecho que el defenderse sea un arte. Así de simple. Por eso que gane el mejor y si no lo es, que no nos escandalicemos.

El aguatero
Con su particular estilo de ver y escribir sobre fútbol espera llevar un análisis divertido y la vez concienzudo del Mundial Sudáfrica. Su experiencia como redactor deportivo en las páginas en Vanguardia Liberal y el mundo virtual de Vanguardia.com serán su fundamento para ofrecer editoriales con calidad y un sui generis sello personal.

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