La Media Naranja
Fútbol y romance, todos necesitamos nuestra media naranja. ¿Cuántas duplas famosas nos han hecho vivir grandes momentos en la historia de los mundiales? Muchas, quizás tantas que buena parte de ellas no alcancen a ser recordadas en esta pequeña tira de opinión de hoy. Empecemos por los virtuosos; Hubo una maravillosa que practicaba en aquella selección de Holanda, llamada la naranja mecánica, el arte del motor de 5 velocidades con pensamiento en aceleración.
Eran Johan Cruyff y Van Hanegem quienes en 1974 tejían cada gol a través de un festival de paredes que danzaba a una velocidad que contagiaba la risa. No les alcanzó para ganar, pero siguen vivos en el recuerdo. De hecho alguna vez Menotti habló del asunto: “Quienes juegan bien y le dejan algo bonito a este deporte quedan en el recuerdo de la gente, quienes jugando a la miseria ganan y dejan nada, solo quedan consignados en los libros de historia por el título, pero no perduran en la memoria de nadie…” (Gracias Flaco).
Tan cierto es ello, que ocho años después en el mundial español de 1982, Brasil ( Campeón moral), dejó para el recuerdo no solo el mejor fútbol de la copa, sino una de las parejas que mejor se han entendido en un campo de juego. Era Zico y Socrates, aunque por momentos parecían Bach y Beethoven.
Su música, armonía inequívoca de carnaval ofensivo, permitía concluir que todo gol valía si era concebido con un festival de filigranas que como la 'caipirinha' supiese mezclar los sabores cariocas con los paulistas. Ganó Italia, pero la gente recuerda más a esa selección brasileña, y sobretodo a Zico y Socrates- Busquen un gol que la marcan a Italia en esa Copa y lo podrán comprobar- (Gracias Telé Santana)
Pero no todas son de construcción. Por supuesto que hubo grandes parejas de culminación o definición como se le dice por estas latitudes a quienes cristalizan en la red contraria lo que, el conjunto elabora. La campeona del Mundo de 1990, Alemania tenía dos 'panzers' capaces de disparar un millón de veces si fuese posible cada vez que había que ir al frente. Klinsman y Voeller, ambos eran delanteros de área que llaman, ambos iban bien por todo el frente, ambos eran solidarios el uno con el otro, ambos masacraban porteros con la frialdad de un magnicida… Para ello debían ser alemanes…Justicia de la naturaleza ¡¡¡Ademàs alzaron la Copa ¡¡¡
Hubo una que se frustró por terquedad de uno de los más prestigiosos entrenadores del último tiempo. Gabriel Batistuta, 'capo canonieri' por muchos años de la Fiorentina de Italia y de la Roma, tenía la nueve de Argentina asegurada para él solito hasta que emergió Hernán Crespo, un delantero tan versátil como goleador que en Parma, Lazio Inter y Milán dejó su sello en el arco rival. Cuando todo indicaba que los dos serían los encargados de compartir el frente de ataque de la selección albiceleste, Bielsa argumentó que se molestaban su zona, que no eran complementarios y lo más absurdo: que dañarían su dibujo táctico…
Así le fue a la Argentina en el 2002, regresaron a casa en primera ronda gracias a que Marcelo estaba preso de su dibujo táctico…Lo de Batistuta y Crespo fue como el final de Romeo y Julieta, triste y frustrante…Una lástima
Hasta la próxima…
