Tuvieron que pasar 12 años y tres eliminaciones
Yo no sé por qué en este país lo que se está haciendo bien tenemos que bajarlo a pedradas, a patadas y a madrazos.
La designación de Francisco Maturana como manager de las selecciones Colombia y el nombramiento de Hernán Darío Gómez como técnico, gústele a quien le guste, era lo más lógico que se podía haber dado.
Así muchos peleen, vituperen, y hasta escupan sobre los nombres de estos dos personajes, son ellos quienes más triunfos le han dado a nuestro país.
Así se hable del toque-toque, del jueguito insulso, de la pelota para atrás, de la rosca paisa, de que el uno es negro, de que es un charlatán, de lo que se quiera, Maturana es el hombre más triunfador en Colombia. Las cifras lo avalan.
Como jugador fue un defensa central destacado con Nacional y con Selección Colombia. Luego como técnico alcanzó el primer título de Copa Libertadores para un equipo colombiano (Nacional), en el 89.
Luego nos llevó al Mundial de Italia 90, tras 28 años de ausencia (y ojo era apenas nuestra segunda ida a un Mundial).En el 94 volvió a clasi-ficarnos y en el 98 estuvo al lado de Bolillo Gómez.
Además en el 2001 siendo él técnico, Colombia obtuvo la única Copa América que hemos alcanzado. Esos registros no los tiene ningún otro técnico en nuestro país y pocos en Sudamérica. Entonces ¿por qué le damos tan duro al negro? ¿Porque no sale a tomar trago? ¿Porque no es amigo de todos? ¿Porque lee mucho y habla bien? Esos no son argumentos.
Así se diga que Colombia en los mundiales no hacía nada con su juego, la verdad es que antes por lo menos íbamos a la cita, ahora, como en los últimos 12 años, nos toca verlos por televisión.
Ojalá que se le permita trabajar y no se divida el país como siempre.De ser así, estamos ante la posibilidad de volver a un Mundial en Brasil 2014.
A quienes dicen que con los jugadores que tenía Colombia en la época de Maturana cualquiera clasificaba, vale la pena decirles dos cosas: Una, que esos jugadores fueron formados por el propio ‘Pacho’ en un proceso que se inició desde muy jóvenes; y dos, que ahora tendrán que decir lo mismo porque tenemos otra camada de muy buenos jugadores en el exterior que, bien dirigidos, pueden darnos otra vez alegría.
Bienvenidos Maturana y Bolillo a la selección.
