También se presentó un embrollo publicitario para Iguarán y todo terminó con destituciones de algunos funcionarios y su brujo, pero de ahí sí no pasó a mayores. Ahora con el caso del chamán Jorge Elías González, quien fue contratado por $4 millones para que no permitiera la lluvia la noche de la celebración de clausura del Mundial Sub-20 y como coincidencia no llovió. En la ceremonia de posesión del presidente Santos le pagaron $3 millones por el mismo servicio, aclarando que la persona que lo contrató era el encargado del protocolo. Lo cierto es que el chamán siempre ha cumplido; si hay algo ilegal merece una investigación por parte de la Fiscalía. ¿Podremos los colombianos creer en estas manifestaciones de poderes ocultos?.

