O atrévanse a pensar en un metro de verdad, o dejen el mal llamado Metrolínea como lo que es, un transporte con buses grandes, articulados que opere por la paralela y que, como va por la carrera 27, tenga sus paradas definidas. Atrévanse a idear las rutas que permitan intercambiar en las direcciones necesarias, sin que los buses que van a los barrios invadan la meseta, como ocurre en la Cra. 33, en la carrera 17 y en el resto de ciudad, donde parecen servicio puerta – puerta.
Integren a todas las empresas de buses en una sola y saquen de una vez por todas los buses de los municipios vecinos parando a dejar y recoger pasajeros donde les da la gana, con que solo alguien alce la mano o timbre.
La meseta es chica y hermosa: tiene solo 4 arterias norte-sur y unas 6 ó 7 oriente-occidente. Es prioritario hacer los pasos elevados en el cruce de estas arterias para darle fluidez dentro de la meseta.
O, ¿qué sería del acceso a Bucaramanga sin los accesos elevados y los cruces de entrada de la Puerta del Sol? .

