Es verdaderamente lamentable el aspecto que ofrece el sector de la calle 56 con carrera 28, barrio Mercedes, donde el desorden impera.
Publicado por: Alberto Ramírez
En las últimas semanas se lleva a cabo una obra interna a puerta cerrada, a escondidas, trabajando por las noches y los fines de semana para evadir el permisos correspondientes. Los andenes han sido invadidos por automóviles, motos, ventas de comestibles y talleres. En un espacio físico diseñado para habitación hay una venta de alimentos cuyos desechos, de los cuales salen olores pútridos, son puestos en la calle. La anarquía es total. Y si algún vecino se queja lo tratan groseramente. Ojalá las autoridades que controlan el espacio público y las de salud, higiene y expendios de alimentos, se acercaran a este sector. Acostumbramos criticar al alcalde de turno pero somos nosotros los responsables de esta situación. Unos por generar el desorden y otros por no denunciar.











