La gresca o batalla campal que desencadenaron casi una centena de jóvenes en el barrio Provenza, ratifica la pérdida de valores y ausencia de principios éticos y morales que día a día degradan nuestra sociedad.
Publicado por: Reinaldo Rueda Rueda
Para blindarnos de estos comportamientos salvajes, debemos mirar el interior de la familia, porque es allí donde se origina la problemática que repercute negativamente en la sociedad, un núcleo familiar que adolece de valores, principios y buen proceder es un núcleo que genera conflicto y produce sociedades corruptas. Ese es otro de los grandes flagelos que actualmente padece nuestro país y que se refleja en cada acto cotidiano de insolidaridad, intolerancia, indolencia, que nos hace cada día más violentos.
La misma sociedad materialista, consumista y egoísta, es la promotora de la destrucción familiar, donde los principios morales, éticos, espirituales carecen de valía y donde priman los valores del consumo, del poder, del dinero, para incrementar esa degradación social que nos agobia y que es protagonista diaria en los noticieros nacionales.









