No podemos amilanarnos ante el poderío de una empresa canadiense que ha querido volver a insistir sobre la explotación de oro y plata en el páramo de Santurbán.
Publicado por: José Alejandro Centeno.
Este hecho de por sí es más que alarmante y no solo requiere de un enérgico rechazo de todos los estamentos sociales y económicos, sino de una férrea defensa contra el patrimonio único e indisoluble como es el agua.
Salgamos a defender lo nuestro, pero hagámoslo con la misma tenacidad que siempre nos ha caracterizado y no solo desde la consigna de siempre, sino con la misma argumentación seria y decidida que permita cerrar el círculo que Greystar desea imponernos.
El poder del dinero y la compra de conciencia para quienes se opongan a la viabilidad del proyecto que en últimas no beneficiará a nadie es un espejismo que solo viéndolo desde la óptica del lucro enriquecerá a la Greystar.
Un buen ataque cimentado con altura y con la mentalidad positiva de que lograremos el propósito de defender el agua, siempre y cuando seamos respetuosos del orden y el derecho de los demás es la consigna para volver a marchar este 16 de marzo. Señores, a marchar.











